En Oaxaca, colectivos y miembros de la organización Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) acusaron a mandos de la policía estatal del crimen y la desaparición forzada de las activistas triquis Virginia y Daniela Ortiz.
Ambas mujeres desaparecieron en 2007. Este 6 de julio se cumplieron 15 años de su desaparición; 15 años en los que las autoridades de tres gobiernos estatales no han dado ninguna respuesta, y en los que su familia lleva buscándolas por cada rincón de la zona indígena triqui en demanda de justicia.
Hallazgos sobre el secuestro de las activistas triquis
Este martes, Emelia Ortiz García, prima de las hermanas Ortiz Ramírez dijo que, ante la incapacidad de la Fiscalía General del Estado, los propios colectivos crearon un grupo de investigación financiado con recursos propios, a través del cual han encontrado evidencias que permitieron la detención de varios autores materiales.
«Hemos logrado ubicar a los responsables, las armas y las motos que fueron utilizadas en el secuestro de las activistas, de cuyo paradero aún no se tiene certeza. De lo que sí se tiene certeza es de la forma en que se opera con grupos de sicarios a sueldo, financiados por mandos de la policía, lo que evidencia la mano del Estado y deja claro que la desaparición forzada de las activistas fue orquestada por una razón política«, puntualizó.
Acusaciones de desestabilización política en la zona triqui
En ese sentido, Octavio de Jesús Díaz acusó a los exgobernadores Ulises Ruiz, José Murat y Alejandro Murat de estar detrás de las acciones para desestabilizar la zona triqui.
Aseguró tener pruebas de que esta estrategia comenzó desde el gobierno de Diódoro Carrasco, cuando se ordenó al entonces secretario de Gobierno, Ramón Eduardo López Flores, crear grupos o generar divisiones al interior del Movimiento Unificador de Lucha Triqui para someterlos.
Esta lucha llevó al crimen de Estado del líder Heriberto Pazos Ortiz y a la creación de escisiones como las que se generaron con el MULTI, la UBISORT y hasta la UBISORTI, lo cual ha desencadenado una guerra fratricida que ha dejado una estela de 38 crímenes y ha dificultado avanzar hacia la firma de una paz en la zona.
Chivos expiatorios y falta de garantías de seguridad
El líder del Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT), Octavio de Jesús Díaz, cuestionó el trabajo de la Fiscalía de Justicia respecto a las acciones para terminar con la violencia en la zona triqui. El dirigente señaló que, en lugar de esclarecer los crímenes, las autoridades solo han encarcelado a «chivos expiatorios». Esta práctica impide detener a quienes maquinaron y ordenan la violencia en la región.
Afirmó que el MULT volvió a las calles para protestar por el incumplimiento de las autoridades. Asimismo, calificó de mentira el acuerdo de pacificación. Las organizaciones opositoras, que también disputan el territorio triqui, nunca respetaron dicho pacto.
De acuerdo con Octavio de Jesús Díaz, la violencia fratricida contra su movimiento continúa. Por esta razón, denunció los últimos tres ataques contra las comunidades de La Sabana y San Juan Copala. Los pobladores reportaron estas agresiones durante esta semana.
Finalmente, el líder denunció el clima de impunidad que prevalece en las comunidades y advirtió las siguientes acciones:
- Retiro de seguridad: Los elementos de la policía estatal abandonaron la zona. Además, las oficinas del Ministerio Público permanecen cerradas. Esta situación favorece a quienes intentan eliminar y quitar del camino al MULT.
- Exigencia permanente: Los integrantes del movimiento no bajarán la guardia. Mantendrán la fuerza y la organización para seguir exigiendo justicia por los crímenes cometidos en contra de sus compañeras.
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