El gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, ordenó el cese definitivo de Armando Pineda Ovalle, jefe de Servicio al Personal de la Secretaría de Salud, quien había sido reinstalado en su cargo tras ser separado por cometer actos de corrupción.
Durante su conferencia mañanera, Jara recibió la información de que, sin su consentimiento, Pineda Ovalle y Juan Gilberto Martínez Rueda regresaron a sus puestos tras haber sido despedidos por retener pagos de personal médico, administrativo y sindicalizado, y desviar fondos mediante triangulaciones financieras para enriquecerse.
La división interna de la Contraloría descubrió las irregularidades y notificó las acciones ilegales, lo que generó conflictos con trabajadores y sindicatos que exigieron su remoción.
Ambos funcionarios quedaron sujetos a investigación en la Secretaria de la Función Pública Estatal para aclarar el destino de los recursos y lograr su resarcimiento.
La Contraloría inhabilitó a Martínez Rueda para ejercer cargos públicos y la Fiscalía Anticorrupción lo procesa penalmente.
Sin embargo, Pineda Ovalle regresó a su puesto sin rendir cuentas.
El gobernador negó conocerlo y cuestionó quién autorizó su reinstalación. El secretario de Salud, Efrén Jarquin, también rechazó haber avalado su regreso.
Por ello, se instruyó su separación definitiva, al considerarlo personal de riesgo.
Actualmente enfrenta investigaciones del Órgano de Control Interno y de la Fiscalía Anticorrupción.
La Fiscalía de Justicia abrió una carpeta de investigación y le ordenó no abandonar la ciudad hasta deslindar responsabilidades por sus actos en perjuicio de la base laboral de la Secretaria de Salud y aclarar sus nexos con contratistas fantasma.
Desde su reinstalación, Pineda Ovalle acumula denuncias por pagos fuera de nómina mediante outsourcing,
Esto, presuntamente a través de una empresa vinculada con el Estado de México.
Además, retuvo prestaciones de trabajadores destinadas a cajas de ahorro y las desvió a cuentas de prestanombres.








