El laboratorio de genética molecular de la Secretaría de Salud de Oaxaca (SSO) y la Comisión Estatal de Riesgo Sanitario (COEPRISO) descartaron los dos casos sospechosos de plomo en la sangre de dos niñas indígenas de la comunidad de San Martín Toxpalan.
Segunda fase de análisis
El secretario de Salud estatal, Enmanuel Efrén Jarquín González precisó que la clínica rural de la comunidad los alertó sobre los dos casos identificados. Ante esto, el personal médico realizó una segunda fase de análisis y diagnósticos con equipo de alta gama y especializado para desechar los resultados como positivos.
Crisis de intoxicación en México
El funcionario estatal dijo que México enfrenta una crisis por intoxicación con plomo, sobre todo en su población infantil, a causa de la persistencia del uso en tres productos cotidianos: la alfarería, la pintura y los plásticos.
Antecedentes en el estado
Jarquín González recordó que en Oaxaca, en 1992, se reportó el primer caso de plomo en la sangre de unos niños indígenas de la comunidad de San Bartolo Coyotepec, que se intoxicaron por el uso de ollas de barro vidriado en el consumo de agua.
Ante el hecho y para definir la fuente del contagio, se aplicaron normas y restricciones, evitando el depósito de agua para consumo humano en ollas de barro vidriado, a la par de que se modificó la mezcla para elaborar las piezas artesanales.
Artesanías libres de tóxicos
Hoy en día se producen y elaboran artesanías libres de materiales tóxicos, como la creta, y se aplican otros tipos de materiales orgánicos menos dañinos.
Por ejemplo, el barro verde de Santa María Atzompa, Oaxaca, cuenta ya con un esmalte sano que es más caro debido a que debe ser transportado desde COFEPRIS en la Ciudad de México, obstáculo que talleres del sur del país tienen, pero su uso ya no afecta el organismo de quienes lo producen, ni de quien lo consume para utilizarlo en múltiples usos.
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