La Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE), a través de la Fiscalía de Asuntos Especiales, obtuvo vinculación a proceso y prisión preventiva oficiosa en contra de Gerardo “N”, alias “El Congo”.
Se le identifica como presunto operador de un grupo delictivo relacionado con el atentado contra el presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, así como con la extorsión a productores de aguacate y limón en la región.
Resolución judicial y delitos imputados
Como resultado de la continuación de la audiencia inicial, un juez de control determinó que existen elementos concluyentes que relacionan a Gerardo “N” con delitos contra la salud y posesión de cartuchos y cargadores de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Por ello, lo vinculó a proceso, le fijó prisión preventiva oficiosa y estableció un plazo para el cierre de la investigación complementaria.
Operativo de captura e investigaciones
La detención de Gerardo “N” fue el resultado de trabajos de inteligencia y de campo desarrollados de manera conjunta por la FGE, la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional (GN), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de Seguridad Pública del estado (SSP).
Esta acción, enmarcada en una estrategia integral para combatir a los generadores de violencia, se llevó a cabo el pasado 2 de marzo en el municipio de Apatzingán.
De acuerdo con las investigaciones, el detenido fungía como operador regional de una célula delictiva con presencia en Uruapan, presuntamente responsable de coordinar actividades de extorsión contra productores agrícolas, además de su probable participación en secuestros y homicidios. Las indagatorias lo vinculan con la célula señalada por el atentado contra el alcalde uruapense.
Complicaciones de salud y traslado penitenciario
Cabe destacar que “El Congo” sufrió complicaciones cardíacas el 5 de marzo durante su primera audiencia ante un juez. Su estancia en el hospital estuvo bajo un fuerte dispositivo de seguridad de la Guardia Civil debido a su alta peligrosidad.
Gerardo «N» fue dado de alta del Hospital Civil de Charo (Michoacán, México) y devuelto al Centro Penitenciario de Alto Impacto (Mil Cumbres) el pasado 9 de marzo de 2026, tras permanecer internado cuatro días por problemas cardíacos.






