En vísperas de las elecciones de 2027, el Partido Revolucionario Institucional (PRI), decidió blindarse ante cualquier reconciliación política con exmilitantes.
Marco Antonio Mendoza Bustamante, dirigente estatal del PRI Hidalgo sepultó cualquier intento de reconciliación con aquellos que abandonaron al tricolor: “Están fuera para siempre”.
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El dirigente priista marcó distancia definitiva con los exmilitantes que hoy operan desde Morena u otras plataformas. La orden es clara: ni diálogo, tampoco negociación, menos, fotos para el recuerdo.
El PRI no es un hotel de paso. El que se fue, que se quede donde está
Señaló que la nueva doctrina del PRI no está a consideración de quienes optaron por retirarse. Mendoza Bustamante dijo que, el permitir un regreso sería traicionar a las bases que resistieron la debacle electoral y el desgaste de los últimos años.
«El PRI no es un hotel de paso. El que se fue, que se quede donde está. Nosotros vamos a caminar con quien sí aguantó los golpes”.
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El posicionamiento endureció la postura del partido justo cuando arranca la renovación de su dirigencia estatal. El mensaje interno se basa en la reconstrucción, la cual será solo con leales, aunque eso signifique ser menos, pero más cerrados.
Los priistas le apuestan a su voto duro rumbo al 2027
Con esto, el PRI Hidalgo pone lápida a los reacomodos y apuesta todo a su voto duro rumbo al 2027.






