Con flores blancas, globos y exigencias de justicia, habitantes de Amanalco despidieron a Yolet Saray Manzanares de la Cruz, adolescente de 13 años víctima de presunto feminicidio y hallada sin vida el domingo en una zona de monte de la comunidad de San Lucas, después de haber sido reportada como desaparecida.
El sepelio se convirtió en una manifestación pública de dolor e indignación. Frente al palacio municipal, estudiantes de la Telesecundaria Octavio Paz llegaron sin libros ni cuadernos. En una mano llevaban flores, y en la otra, globos inflados con helio. Entre voces infantiles, una consigna dominó la mañana: “¡Queremos justicia!”
Desaparición y presunto feminicidio de Yolet Saray
Yolet Saray fue vista por última vez el sábado 25 de abril en San Jerónimo Segunda Sección, municipio de Amanalco. Vestía una blusa gris con franjas negras y pantalón de mezclilla.
Un día después, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) levantó el reporte de desaparición con folio ODI/TOL/A/1033624/2026. Para entonces, familiares y vecinos ya habían iniciado brigadas de búsqueda al considerar insuficiente la reacción de las autoridades.
La búsqueda terminó antes de las 14:00 horas del domingo, tras una llamada anónima que permitió ubicar el sitio donde se encontraba el cuerpo de la menor, presuntamente con signos de violencia y quemaduras.
Una de las versiones que más indignación provocaron en la comunidad señala que a la adolescente la embistió un vehículo Chevrolet Chevy blanco, sin placas, cuando caminaba en compañía de otras dos personas.
Según ese relato, un hombre descendió de la unidad y, con el argumento de auxiliarla, se llevó a la menor inconsciente con la supuesta promesa de trasladarla a un hospital. Sus acompañantes intentaron impedirlo, pero no lo lograron y corrieron a avisar a sus familiares.
El funeral convertido en reclamo social
Cerca de 300 personas acompañaron el féretro desde la parroquia de Amanalco hasta el panteón municipal. El recorrido se transformó en una marcha marcada por la rabia, el miedo y la incertidumbre.
“Era apenas una niña”, repetían vecinos durante el trayecto.
Dentro del templo, el párroco pidió no normalizar la violencia y lanzó un mensaje directo a una comunidad golpeada por el crimen: “No seamos indiferentes ante la injusticia” y “en nombre de Dios, en nombre de Cristo, dejen de asesinar”.
La noche del sábado, el Ayuntamiento de Amanalco difundió un comunicado en el que aseguró acompañar a la familia. Calificó lo ocurrido como “un hecho aislado”, expresión que generó molestia entre habitantes, quienes sostienen que el caso refleja la vulnerabilidad en la que viven niñas y adolescentes del municipio.
Sin detenidos y con exigencia de justicia
Hasta ahora no se ha informado sobre personas detenidas por la muerte de Yolet Saray ni sobre avances sustanciales en la investigación.
La ausencia de resultados mantiene la presión social sobre la Fiscalía mexiquense y sobre las autoridades municipales. En Amanalco, el sepelio no cerró el caso. En cambio, abrió una exigencia pública para que la muerte de la adolescente no quede archivada como una cifra más de violencia contra las niñas en el Estado de México.
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