Cientos de trabajadores de la educación del estado de Michoacán salieron a las calles y, bajo la consigna de que “no hay nada que celebrar”, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), sección XVIII Poder de Base, se movilizó este viernes en el marco del Día del Maestro.
Exigencias y demandas históricas
La marcha, que recorrió las principales calles de la capital michoacana, tuvo como objetivo central exigir el cumplimiento de su pliego petitorio y denunciar el estancamiento de las demandas históricas del magisterio, las cuales, aseguran, siguen siendo ignoradas por las administraciones federales y estatales.
Falta de personal y deterioro de escuelas
José Luis Castillo Ferrel, líder de Poder de Base, señaló que a la falta de personal se suma el deterioro de la infraestructura escolar, entre otros.
Los manifestantes subrayaron que existen planteles que operan sin servicios básicos ni espacios dignos para la enseñanza.
«Hemos escuchado promesas de mejora, pero en los hechos, las aulas siguen cayéndose y los recursos no llegan a donde más se necesitan», comentó el representante magisterial de Poder de Base.
Los docentes manifestaron que no han visto los cambios profundos que se prometieron al inicio del sexenio; por el contrario, perciben una continuidad en las políticas que precarizan el trabajo docente.
Contradicciones sobre las aulas precarias
Existe una contradicción en Michoacán sobre la existencia de escuelas de «palitos» (aulas precarias de madera o materiales improvisados).
Mientras la Secretaría de Educación (SEP) en enero de 2026 aseguró que no existen, informes locales y docentes denuncian que aún operan planteles en condiciones precarias, principalmente en zonas rurales y al norte de Morelia.
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