El caso ocurrió en el municipio de Cintalapa y generó indignación nacional por la brutal agresión sufrida por la joven de 27 años. Ana Luisa “N” recibió la agresión de su pareja sentimental, quien la atacó con un machete dentro de su vivienda.
La víctima sufrió lesiones de extrema gravedad, entre ellas la amputación de ambas manos y heridas severas en el cráneo. Esto convirtió el caso en uno de los episodios más violentos de agresión contra mujeres registrados recientemente en la entidad.
La captura no fue por denuncia ciudadana
El fiscal general del estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó sobre la aprehensión de Pablo “N”, señalado como presunto responsable de los hechos ocurridos el pasado 13 de abril de 2026, en la colonia Los Manguitos, en Cintalapa.
Junto con él, las autoridades también detuvieron a Offman “N” y Alan “N”. La Fiscalía de Chiapas los acusa de encubrimiento por favorecimiento, puesto que presuntamente ayudaron al agresor después del ataque.
La Fiscalía había ofrecido públicamente una recompensa de 500 mil pesos a quien proporcionara información útil para ubicar y detener al presunto feminicida. Sin embargo, al no existir informantes ciudadanos y concretarse la captura mediante labores de investigación institucional, el recurso no se entregará bajo ese esquema.
Recompensa por feminicidio en Chiapas será para Ana Luisa “N”
“El recurso de los 500 mil pesos será donado a Ana Luisa ‘N’”, informó el fiscal. Subrayó que la decisión busca dar una respuesta institucional más útil que mantener sin destino una recompensa no reclamada.
De acuerdo con la carpeta de investigación iniciada por la Fiscalía, las primeras diligencias permitieron acreditar la presunta responsabilidad de Pablo “N”, lo que derivó en la solicitud y ejecución de la orden de aprehensión.
Aunque no se detalló públicamente cómo ocurrió la captura, el fiscal aseguró que la institución buscará sanciones ejemplares. Adelantó que solicitará la pena máxima prevista por la ley para este tipo de delitos.
La decisión de entregar la recompensa a la víctima convierte un mecanismo originalmente destinado a la captura en una medida de reparación inmediata. Sin embargo, el fondo del caso sigue siendo la violencia extrema que expone la persistencia del feminicidio en México y la fragilidad de muchas mujeres frente a agresores que operan dentro del propio entorno familiar.
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