Cultura, hospedaje familiar y turismo para impulsar la economía
Atlapexco busca transformar su riqueza cultural y sus tradiciones en un motor de desarrollo del turismo comunitario, con una estrategia dirigida a evitar que la derrama económica se concentre en unos cuantos negocios y llegue directamente a un mayor número de familias.
Así lo planteó el presidente municipal, Juan de Dios Nochebuena Hernández, al presentar una estrategia que combina preservación cultural, ampliación de las opciones de hospedaje y experiencias que permitan a los visitantes conocer la Huasteca hidalguense desde las propias comunidades.
Uno de los principales desafíos, explicó el alcalde, es la capacidad de alojamiento, especialmente durante fechas de alta afluencia como el Xantolo. Atlapexco ha comenzado a responder a esa demanda mediante una fórmula que aprovecha la infraestructura existente y abre la puerta a la participación directa de las familias.
Atlapexco apuesta por el hospedaje comunitario
Actualmente, el municipio cuenta con un promedio de 200 habitaciones disponibles, al sumar la oferta de los hoteles establecidos y las viviendas que familias habilitan para recibir visitantes y ofrecerles un espacio de descanso.
La capacidad puede ampliarse además por la conectividad regional. Atlapexco se encuentra a unos 20 minutos de municipios vecinos, lo que permite a los visitantes acceder a una oferta de hospedaje más amplia en la Huasteca.
«Con las acciones que se han hecho de rehabilitación de las vías de comunicación, muy fácil ya. Tenemos una infraestructura hotelera mucho más amplia que nos ayuda», señaló Nochebuena Hernández.
Sin embargo, el objetivo del gobierno municipal es ampliar las alternativas de alojamiento dentro de un modelo comunitario. La estrategia contempla fortalecer las casas-habitación y desarrollar opciones como campamentos, con el propósito de ofrecer servicios accesibles y seguros.
«Vamos trabajando en ese sentido con otras alternativas más económicas, pero de la misma seguridad, que van a ser campamentos. Trabajaremos esta parte ya que estamos fomentando y vamos a impulsar y vamos a robustecer el tema de las casas habitación, para que esto sea verdaderamente un producto en nuestra región y se pueda distribuir la riqueza en más población», afirmó.
La apuesta es que el visitante no sólo llegue, consuma y se marche. El propósito es incorporar a más familias a la cadena económica del turismo, desde el hospedaje hasta los servicios, la gastronomía y las experiencias culturales.

De las fiestas tradicionales a un producto turístico
Para Nochebuena Hernández, Atlapexco ya cuenta con una prueba del potencial económico de sus tradiciones. La principal es la Fiesta Patronal de San José, que se realiza durante la primera quincena de marzo y combina las celebraciones religiosas con bailes tradicionales, carreras de caballos, música de huapango y son huasteco.
El alcalde recordó que, en ediciones anteriores, la festividad llegó a reunir hasta 10 mil visitantes en un solo día y alrededor de 25 mil personas durante una noche, cifras que, dijo, muestran la capacidad de convocatoria de las celebraciones del municipio.
El reto ahora consiste en ordenar esa afluencia, reforzar la seguridad y estructurar las festividades como productos turísticos, sin desprenderlas de las comunidades y las expresiones culturales que les dan identidad.
La apuesta municipal se desarrolla en un contexto en el que el Xantolo y otras tradiciones de la Huasteca hidalguense han adquirido una creciente capacidad de convocatoria. El turismo comunitario busca aprovechar esa riqueza sin reducirla a un espectáculo para visitantes.
La música y las danzas como patrimonio vivo
La estrategia también parte de la riqueza intangible de Atlapexco. Nochebuena Hernández destacó el trabajo de creadores y compositores de sones y huapangos, entre ellos Omega Salazar y Daniel Salazar, así como de jóvenes y maestros que han contribuido a proyectar el nombre del municipio.
A ello se suman las danzas tradicionales, que participan en encuentros y concursos culturales y que, según el alcalde, han obtenido reconocimientos en el ámbito estatal.
«Son tradiciones y danzas que en todas las administraciones pasadas se han aportado y se han preservado», señaló.
Para el municipio, esas expresiones no son únicamente parte del pasado. La intención es convertirlas en una experiencia cultural que genere ingresos, fortalezca la identidad local y permita que las nuevas generaciones encuentren también oportunidades económicas en su propio territorio.

Vivir la Huasteca desde adentro
El modelo que Atlapexco busca consolidar plantea una diferencia frente al turismo convencional: que el visitante pueda vivir la Huasteca desde las comunidades.
Dormir en la casa de una familia, escuchar un huapango nacido en la región, probar su gastronomía y participar en una fiesta tradicional forman parte de una experiencia que, además de atraer visitantes, puede distribuir los beneficios económicos entre más habitantes.
El objetivo es que la cultura no sea solamente una postal turística, sino una fuente de desarrollo para quienes la preservan todos los días.
Con esa apuesta, Atlapexco busca convertir sus fiestas, su música, sus danzas y la hospitalidad de sus comunidades en un producto turístico propio, donde la identidad cultural y la economía familiar avancen en la misma dirección.
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