En el perímetro de seguridad «Última Milla«, instrumentado por la FIFA y el gobierno capitalino para restringir el acceso vehicular y peatonal a más de 1.6 kilómetros a la redonda del Estadio Banorte, el ambiente mundialista fue de color y fiesta.
En esa zona sólo se permite el paso con boleto en mano o acreditación oficial, pero lo mismo mariachis, artistas itinerantes en zancos, pachucos, danzantes prehispánicos que gente ataviada con la playera del equipo mexicano avanzan hacia las entradas del recinto sede del partido México-Chequia.
Mientras que los vehículos sin acreditación tienen el paso bloqueado desde varias horas antes de los partidos, los personas que viven en la zona deben presentar un pase vecinal o código QR para ingresar a sus domicilios.
Lee: Jardín Flotante Tlallipan, para disfrute de capitalinos y visitantes














