Por Yemeli Ortega, corresponsal en Texas
La policía migratoria de Estados Unidos informó este martes que se practicará una autopsia al cuerpo del mexicano Emiliano Andrade Covarrubias, quien falleció en un centro de detención de Texas, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara una demanda legal por este caso.
A Andrade, de 56 años, se le encontró inconsciente el 17 de octubre pasado en su cama en el centro de detención Río Grande, en Laredo, Texas, adonde se le trasladó tras su arresto en junio pasado, informó el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por su sigla en inglés) en un comunicado.
“El personal de seguridad declaró una emergencia médica e inmediatamente inició maniobras de reanimación” y “a pesar de los esfuerzos por salvarle la vida”, incluso por parte del Servicio de Emergencias Médicas del Departamento de Bomberos de Laredo, “se confirmó el fallecimiento de Andrade a las 10:10 a.m”, precisa.
El ICE afirmó que “se desconoce la causa de la muerte. Una autopsia determinará la causa oficial del deceso”, pues, aseguró, Andrade, quien padecía diabetes, hipertensión y ansiedad, “recibió la atención médica adecuada y fue examinado por profesionales de la salud”.
Indignación en México
Esta información surge un día después de que la presidenta Sheinbaum lamentó en su conferencia de prensa matutina las condiciones médicas en que estaba Andrade, y anunció una denuncia formal ante las autoridades estadounidenses por su muerte, que elevó a 18 el número de mexicanos fallecidos bajo custodia de ICE desde que el presidente Donald Trump regresó al poder en 2025.
«México expresa su profunda preocupación ante la recurrencia de fallecimientos de personas mexicanas bajo custodia o en el contexto de operativos migratorios en Estados Unidos», indicó por su parte la Cancillería mexicana, al exigir «una respuesta efectiva de las autoridades estadounidenses».
ICE se defendió al asegurar que todas las personas bajo su custodia reciben evaluaciones integrales de salud dentro de las primeras 12 horas y que cuentan con acceso permanente a citas médicas y atención de emergencia.
Sin embargo, numerosos abogados y activistas de derechos humanos han denunciado que las personas detenidas por ICE padecen malos tratos y escaso o nulo acceso a la atención médica, además de que los arrestos se llevan a cabo con abuso de fuerza.
Texas bajo asedio de ICE
En septiembre pasado, Texas se conmocionó con el caso de Wilber Garcés, un venezolano baleado por la espalda por agentes de ICE en Austin.
Este hombre, que entró de forma legal a Estados Unidos y cuenta con un permiso de trabajo legal y vigente, permaneció detenido con la bala alojada cerca de la columna por más de 11 días, a pesar de haber presentado parálisis en la mitad del cuerpo, según informó su abogada.
Antes, en julio, agentes de ICE mataron a tiros al mexicano Lorenzo Salgado Araújo en las calles de Houston, Texas.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos detuvo a Andrade el 26 de junio cuando intentaba ingresar al país por el puente Juárez-Lincoln, en Laredo, y de acuerdo con ICE, agentes estadounidenses determinaron que obtuvo ilegalmente su estatus de residente permanente.
Según esta institución, a Andrade se le arrestó por primera vez en 2004 por robo y ahora estaba en el centro de detención de Laredo a la espera de un procedimiento de expulsión ante un juez de inmigración.
El presidente republicano Donald Trump regresó a la Casa Blanca con la promesa de expulsar a millones de inmigrantes. A través de controvertidas medidas, casi 51 mil indocumentados fueron detenidos en Estados Unidos sólo en agosto, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional.
Desde que Trump inició su segundo mandato en 2025, al menos ocho personas han muerto por disparos de agentes de ICE, mientras que más de 50 personas han muerto bajo custodia de esa misma institución, según cifras oficiales, las más altas reportadas en el país.
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