Ya ha pasó un año desde que la administración del presidente estadunidense, Donald Trump, puso en marcha una serie de operativos migratorios que marcarían un antes y un después para muchas comunidades de Los Ángeles.
Hoy, el centro de Los Ángeles ya no es el mismo; muchos comerciantes aseguran que las ventas nunca volvieron a ser las mismas. Algunos negocios tuvieron que cerrar sus puertas, mientras que otros han logrado sobrevivir a meses de bajas ventas e incertidumbre.
Tras el inicio de los operativos migratorios, zonas tradicionalmente concurridas como el Distrito de la Moda y el Distrito del Juguete llegaron a lucir prácticamente vacías.
Muchas personas evitaron salir por miedo a ser detenidas, afectando la actividad económica de una zona que depende en gran medida de la comunidad latina y de otras inmigrantes.
Aunque poco a poco la actividad comercial muestra señales de recuperación, comerciantes y trabajadores coinciden en que el panorama aún está lejos de ser el que existía antes de las redadas de 2025.
Karen Bass reafirma su compromiso de proteger a todos los angelinos
A 12 meses del inició de la ola de redadas crueles de ICE en Los Ángeles, la alcaldesa Karen Bass reafirmó este sábado su compromiso de proteger a todos los angelinos mediante políticas de la Ciudad, acciones legales y trabajo directo en nuestras comunidades.
“Siempre protegeremos a nuestros vecinos y seguimos hombro con hombro junto a las familias inmigrantes en Los Ángeles y en todas partes”, afirmó.
La alcaldesa Karen Bass reafirmó su compromiso de proteger a todos los angelinos. AMEXI/Foto: Internet
Gran parte de la fortaleza de nuestra ciudad, destacó Bass, existe gracias al arduo trabajo de los inmigrantes, y “cuando el gobierno federal y el ICE (Servicio de Migración y Aduanas de Estados Unidos) ponen a prueba nuestra fuerza, respondemos siendo más fuertes cada vez”, señaló.
“Los Ángeles es una ciudad de inmigrantes. Le damos la bienvenida al mundo, y ningún intento de dividir o intimidar a nuestras comunidades cambiará quiénes somos”, abundó.
Así fue el inicio de las redadas
Todo comenzó la mañana del 6 de junio de 2025, antes del amanecer. Alrededor de las 6 de la mañana, agentes federales realizaron operativos en un Home Depot en el vecindario de Westlake.
Horas más tarde, las acciones se extendieron al Distrito de la Moda, en el corazón de Los Ángeles, y lo que inicialmente parecían intervenciones aisladas pronto se convirtió en una noticia que recorrió toda la ciudad.
Para el mediodía, activistas, familiares y miembros de la comunidad ya se concentraron en el centro de Los Ángeles exigiendo información sobre las personas detenidas y tratando de impedir que se las llevaran.
La tensión aumentó conforme avanzaba el día
Cerca de la 1:30 de la tarde, algunos manifestantes intentaron bloquear vehículos federales, lo que derivó en enfrentamientos con agentes que utilizaron gas pimienta y granadas aturdidoras para dispersar a la multitud.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y medios de comunicación. Para las 6 de la tarde, cientos de personas se habían congregado frente al Centro de Detención Metropolitano de Los Ángeles.
Sin embargo, una hora después, la Policía declaró la protesta como una asamblea ilegal tras registrarse actos de vandalismo y enfrentamientos entre algunos manifestantes y las autoridades.
Mientras las protestas crecían en las calles, el gobierno federal defendía los operativos y aseguraba que continuarían.
Los números dan cuenta de la historia
Durante las semanas siguientes, los operativos migratorios y las manifestaciones se extendieron por todo el sur de California. Entre el 6 y el 22 de junio de 2025, el Departamento de Seguridad Nacional reportó la detención de dos mil 792 personas en la región, de las cuales mil 618 fueron arrestadas en el área de Los Ángeles.
La respuesta comunitaria también fue constante, ya que las protestas se realizaron prácticamente todos los días. Aunque muchas transcurrieron de manera pacífica, otras terminaron con arrestos.
En apenas ocho días, el Departamento de Policía de Los Ángeles informó la detención de unas 500 personas por actos de vandalismo y otras violaciones a la ley durante las manifestaciones.
Pero más allá de los números, muchos recuerdan aquellos días por la sensación de vulnerabilidad que dejaron.
La apariencia física y hablar español, fueron motivo de detenciones
La presencia de agentes federales enmascarados, vestidos de civil y sin identificaciones visibles provocó indignación de defensoras de los derechos de los inmigrantes y miembros de la comunidad.
También surgieron denuncias de detenciones basadas en perfiles raciales, al señalar que algunas personas eran abordadas por su apariencia física o por hablar español.
Para miles de trabajadores, jornaleros y familias inmigrantes, la vida cotidiana cambió a partir de entonces.

Lugares como los estacionamientos de Home Depot, los autolavados y otros puntos de reunión laboral dejaron de ser únicamente espacios de trabajo y se convirtieron en lugares asociados con el temor de una posible detención.
Un año después, las cifras cuentan una parte de la historia. La otra permanece en las calles del centro de Los Ángeles, en los negocios que siguen intentando recuperarse y en las familias que aún recuerdan el día en que los operativos migratorios transformaron la vida de miles de personas en el sur de California.
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