El alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, Barham Salih, reconoció el marco jurídico mexicano y la experiencia que el país ha desarrollado en materia de protección e integración de refugiados, y anuncia estrategia que integra a estas personas al ecosistema nacional.
En una sesión solemne en el Senado de la República, llamó a fortalecer los sistemas de asilo y dar un paso más allá de la protección humanitaria: generar condiciones para que las personas refugiadas puedan integrarse plenamente a las comunidades que las reciben.
Refirió que más de 117 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de conflictos, violencia, persecución, violaciones a los derechos humanos y otras crisis, en un contexto internacional donde el acceso al asilo se vuelve cada vez más complejo.
Acceso al asilo
A 75 años de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, reconoció que “el acceso al asilo se está volviendo más difícil en muchas partes del mundo”, por lo que planteó la necesidad de renovar los compromisos internacionales y fortalecer los mecanismos de protección.
Sin embargo, aclaró, obtener el reconocimiento como refugiado no debe significar el final del proceso. “La seguridad es el inicio de un capítulo nuevo”, apuntó.

En ese sentido, el alto comisionado expuso que quienes reciben protección necesitan oportunidades reales para trabajar, estudiar, sostener a sus familias y participar en las comunidades donde comienzan una nueva vida.
Como ejemplo, mencionó a Aguascalientes, donde dijo conocer a personas refugiadas que han incorporado sus capacidades al mercado laboral.
También destacó que, en distintas ciudades mexicanas, quienes han obtenido protección han logrado incorporarse a actividades productivas, continuar sus estudios y desarrollar proyectos económicos.
Salih anunció además que ACNUR y el gobierno de México acordaron avanzar en “México Integra”, una estrategia que busca construir un ecosistema nacional de integración con la participación de instituciones públicas, gobiernos locales, organizaciones civiles, universidades, empresas y comunidades.

La propuesta busca que la integración no dependa únicamente del esfuerzo individual de las personas refugiadas o de la voluntad de determinados empleadores, sino que se convierta en una política articulada entre distintos sectores.
Higinio Martínez: la protección es una responsabilidad compartida
En la sesión, el presidente del Senado, Higinio Martínez, destacó la tradición mexicana de recibir a personas perseguidas y desplazadas por conflictos y recordó que el país ha brindado refugio a miles de personas provenientes de distintas regiones del mundo.
De acuerdo con los datos expuestos durante el encuentro, en 2025 más de 70 mil personas solicitaron asilo en México.
Asimismo, más de mil niñas, niños y adolescentes recibieron apoyo para continuar sus estudios y más de 300 empresas participaron en acciones orientadas a emplear a personas refugiadas.
Martínez indicó que la atención a esta población no puede recaer únicamente en ACNUR, sino que requiere la participación coordinada de gobiernos, parlamentos, organizaciones sociales, empresas, universidades y comunidades receptoras.
Ante el alto comisionado, el Senado asumió el compromiso de continuar trabajando en el marco jurídico relacionado con refugiados, protección complementaria y asilo político, así como acompañar a la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y a las instituciones responsables de esta política.
También, refrendó la defensa del derecho internacional, la ayuda humanitaria y la paz.
El planteamiento de ACNUR parte de una realidad que rebasa las cifras. Para millones de personas, abandonar su país no representa solamente la pérdida de un lugar de residencia, sino la interrupción de estudios, empleos, proyectos familiares y vínculos comunitarios.
Por ello, Salih ha planteado que la comunidad internacional debe avanzar de la administración prolongada de las crisis hacia soluciones que permitan a las personas reconstruir sus vidas con seguridad y dignidad.
Oportunidades para reducir el número de refugiados
ACNUR busca que para 2035 se reduzca a la mitad el número de refugiados que permanecen durante largos periodos dependiendo de asistencia humanitaria, mediante mayores oportunidades de inclusión, autosuficiencia, integración local, retorno voluntario y otras soluciones duraderas.
El desafío, planteado desde el Senado mexicano, es que la protección internacional no termine en la frontera ni en la entrega de un documento de reconocimiento, sino que pueda traducirse en oportunidades concretas para quienes tuvieron que comenzar de nuevo.
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