México mantiene un rezago estructural en materia digital que se extiende en organizaciones, empresas y gobierno, al situarse entre tres y cinco años detrás de los mercados líderes en adopción real de Inteligencia Artificial (IA), señalaron especialistas en la materia.
De acuerdo con el Informe de Madurez Digital 2026 (IMD 2026), impulsado por Needed Education, EY, KIO IT Services y American Chamber México y Fleet, que se dará a conocer el próximo 25 de junio y al cual Amexi tuvo acceso, el país se encuentra en un importante rezago en esta materia.
Menciona como causas identificadas la insuficiente infraestructura de data centers, presupuesto para Tecnologías de la Información destinado a IA del 2% al 10% (comparado con el 20-30% en Estados Unidos), y un tejido empresarial compuesto en un 99% por Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) sobre las que no hay datos confiables de integración.
Señala que aunque las empresas mexicanas alcanzaron un 47% de madurez digital, con una ganancia de seis puntos porcentuales frente al 41% de 2025, siguen 22 puntos por debajo del nivel ideal de mercado (70%).
Esta cifra indica que operan en una etapa intermedia de transformación digital, lejos de consolidar procesos avanzados que les permitan competir en igualdad de condiciones con mercados más desarrollados, apunta.
«El IMD 2026 muestra que la mayoría de las empresas ingresó en una etapa de adopción extendida donde conviven el uso básico con el uso experimental» y obtuvieron mejoras puntuales y fragmentadas, con casos pequeños que funcionan, pero que aún no generan una transformación de fondo, lo que refleja un panorama mixto: avances aislados que no logran permear toda la estructura organizacional, resalta.

Talento humano como el eje central de la transformación digital
Para Juan Solana, socio de Consultoría en Transformación de Negocios e Innovación de EY México, «las organizaciones que están más avanzadas comparten cuatro condiciones: una historia larga de inversión en datos, claridad sobre el caso de uso antes de elegir la herramienta, gobernanza temprana e involucramiento estratégico del liderazgo».
Aseguró que esta visión integral permite a las empresas avanzar de manera sostenida y no sólo experimentar con tecnologías aisladas que disrumpen industrias completas y eso no va a frenar.
«Pero el punto crítico es la parte humana. Sino formas a las personas, si no les enseñamos a sacarle provecho, las capacidades quedan limitadas. Por eso, más allá de la tecnología, la verdadera disrupción va a venir de cuánto inviertas en desarrollar a las personas para usarla bien, perspectiva que coloca al talento humano como el eje central de la transformación digital, enfatizó.
Dejar de ver a la gente como algo que hay que recortar
A su vez, Gerardo Álvarez del Castillo, co-founder de Fleet, expuso que «lo más valioso de medir nuestra madurez digital no es el número: es que nos obliga a decidir con información y no a ciegas. Un diagnóstico sólo importa si cambia una decisión, y la que este estudio debería detonar es clara: en qué habilidades de nuestra gente vamos a invertir para estar listos cuando la tecnología toque la puerta».
«Por años hemos contabilizado a las personas como un gasto; el cambio que propongo es dejar de verlas como una línea que se recorta y empezar a verlas como la mayor palanca de valor que el management tiene en sus manos», sostuvo el directivo.
«Purgatorio de los pilotos»
Por su parte, Bruno Juanes Garate, CEO de KIO IT Services, admitió que «muchas organizaciones están cayendo en lo que llamo el ‘purgatorio de los pilotos’: hacen pilotos sin parar, consumen recursos y atención, pero no dan el salto; se quedan en la experimentación sin avanzar hacia la implementación masiva», lo que pone en evidencia una de las principales barreras para la transformación digital efectiva en el país.

En tanto, Pedro Casas Alatriste, director general y vicepresidente ejecutivo de AmCham México, precisó que hay dos aprendizajes claros en la adopción de IA: primero, no todos adoptan IA al mismo ritmo: siempre hay resistencia, y hay un límite a lo que la organización puede hacer para forzar ese cambio.
Segundo, abundó, la IA todavía no es perfecta ni libre de errores, por lo que requiere supervisión humana. «Vemos mejoras en productividad y una desaceleración en la contratación, pero no una sustitución directa de empleos», anotó.
Un enfoque cualitativo y cuantitativo
El Informe de Madurez Digital 2026 (IMD 2026) combina un enfoque cualitativo y cuantitativo. En el primero, se realizaron entrevistas en profundidad con más de 40 líderes empresariales y especialistas de sectores como seguros, telecomunicaciones, banca, logística, manufactura, retail, hospitalidad, tecnología y consultoría, entre otros.
Se suman cuatro pensadores de referencia global cuyas perspectivas sitúan el análisis local en un horizonte más amplio: futuro del trabajo, ética, impacto sistémico en el empleo y ventaja humana en la era de la IA.
En el análisis cuantitativo, más de 10 mil ejecutivos de grandes corporaciones mexicanas participaron en el IQ Digital, un test adaptativo diseñado para medir las habilidades digitales individuales.
Los detalles del informe se darán a conocer mediante transmisión virtual el jueves 25 de junio de 2026 a las 8:30 horas (de la Ciudad de México), en un evento organizado por Needed Education en alianza estratégica con KIO IT Services, y en colaboración con EY, la American Chamber de México y Fleet.
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