Seguirá la ayuda al pueblo de Venezuela tras los sismos sufridos el 24 de junio, confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo: “Cuando hay necesidad de apoyar, ahí vamos a estar”.
Indicó que se envió la brigada Yumare, la cual está allá en Caracas y ha logrado recuperar decenas de cuerpos, rescatar sobrevivientes y brindar atención médica a los damnificados. Consideró que la asistencia ha sido integral, detallando el envío de un primer cargamento de 71.2 toneladas de insumos, incluyendo 43.2 toneladas en medicamentos y alimentos no perecederos.
Despliegue de buques de la Armada de México
Se confirmó el despliegue de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y dos barcos de la Armada de México con ayuda recolectada en centros de acopio, incluyendo apoyo solidario para Cuba en la misma región.
Al momento, dos navíos de la Armada de México van hacia Caracas con más ayuda humanitaria.
Los buques de la Armada de México que trasladan ayuda humanitaria a Venezuela son el ARM Isla Holbox (BAL-02) y el ARM Huasteco (AMP-01), buques que zarparon desde el puerto de Veracruz. Transportan más de 2 mil metros cúbicos que incluyen: agua embotellada, alimentos y víveres diversos, medicamentos e insumos médicos, artículos de aseo personal y plantas potabilizadoras, mismas que no cabían en aviones de transporte.
Se explicó que la ayuda se coordina con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Caso Perú
En otras latitudes del mismo continente, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó la disposición de México para restablecer relaciones diplomáticas con Perú, rotas por esa nación sudamericana por considerar que México intervino inadecuadamente al opinar acerca del arresto del derrocado presidente Pedro Castillo.
Recordemos que el derrocado presidente Pedro Castillo se dirigía a su exilio a México cuando su propia escolta lo entregó a los militares en la capital, Lima.
Este anuncio se da a conocer poco después de que autoridades peruanas, concretamente la presidenta electa Keiko Fujimori, mencionaran su intención de retomar el diálogo bilateral y normalizar el estatus diplomático, marcando un posible giro en la tensa relación que se mantenía desde la detención del expresidente Pedro Castillo.






