Como cada 3 de mayo, en México, la conjunción de la tradición católica y la costumbre popular se hace patente en cada edificio o inmueble en construcción, donde sobresale una cruz de madera decorada con flores o listones de colores, en señal de protección divina para los albañiles.
El Día de la Santa Cruz o Día del Albañil es una celebración que tiene su origen en la tradición católica que conmemora el hallazgo de la cruz donde fue crucificado Jesucristo, atribuido a Santa Elena en el siglo IV.
En México, esta tradición tomó un giro muy particular, pues al paso del tiempo, los trabajadores de la construcción comenzaron a adoptar la cruz como un elemento esencial dentro de las obras y cada 3 de mayo hacen su propia celebración, auspiciada por el ingeniero, el arquitecto o los propietarios de la obra.
Sus orígenes cristianos
De acuerdo con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), la festividad tiene sus raíces en el año 326 después de Cristo (d.C) y según la tradición cristiana, Santa Elena, madre del emperador Constantino, emprendió un viaje a Jerusalén con el objetivo de hallar la reliquia de la cruz de Cristo.

La historia cuenta que, tras las excavaciones en el monte del Calvario, se produjo el hallazgo de tres cruces y que, al tocar a una mujer enferma, una de ellas la sanó, identificándola como la Vera Cruz.
En la actualidad, colocar una cruz de madera decorada con flores o listones de colores en lo alto de las obras no es sólo un adorno, sino es un ritual de protección para el albañil, que busca evitar accidentes laborales y asegurar que la construcción llegue a buen término.
Así, la celebración trasciende lo religioso para convertirse en un evento de convivencia social, por lo que las palas, la mezcla y los ladrillos se quedan momentáneamente de lado para dar paso a la comida y a la bebida, según los gustos y presupuestos, estrechando lazos entre quienes diseñan y quienes ejecutan.
El Día del Albañil es un reconocimiento y un homenaje a un sector que es columna vertebral de la economía y el desarrollo urbano, el de la construcción, que además es una importante fuente de empleo, uno que requiere de altos esfuerzos físicos.
Las cifras
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el trimestre de 2025, en México había 3 millones 372 mil 329 personas de 15 años y más dedicadas a la albañilería, de las cuales 99.3% eran hombres y 0.7% mujeres.
En ese lapso, 28.8% de las personas que se desempeñaban como albañiles tenía de 15 a 29 años, 43% de 30 a 49 años y 28.2% tenía más de 50 años.
El organismo precisa que, en ese periodo, los estados con mayor y menor porcentaje de ocupación de personas de 15 años y más dedicadas a la albañilería respecto al total de su población ocupada era Zacatecas con 8.3%, Chiapas y Tlaxcala con 7.9% cada uno, Nuevo León con 4.1%, Colima con 3.8% y Ciudad de México con 1.7%.
Detalla que las personas de 15 años y más ocupadas en labores de albañilería percibían, en promedio, 57.5 pesos por hora, y que ocho de cada 10 no tenía ningún tipo de prestaciones.
Lee: Cuatrociénegas conquista con turismo sustentable y paisajes únicos del desierto





