Sin mayores incidentes, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) aplica en el Palacio de los Deportes, en la Ciudad de México, el Examen de Control Presencial a los aspirantes a Licenciatura, en la etapa final y más numerosa del proceso extraordinario, después de las sedes foráneas en León (Guanajuato), Oaxaca (Oaxaca) y Tijuana (Baja California).
La universidad aplica el examen con 120 reactivos en formato digital sobre tabletas o laptops sin conexión a internet, propiedad de la UNAM y el Inegi, con una estricta supervisión presencial.
Retrasos y fallas técnicas afectan a algunos aspirantes
Desde las 5:30 de la mañana, los aspirantes formaron largas filas en los accesos del Palacio de los Deportes, en un ambiente de ansiedad y nerviosismo, acompañados por padres y familiares.
En el primer turno, asisten alrededor de cuatro mil 200 de los cinco mil 950 registrados, es decir, el 80% del total.
Sin embargo, algunos aspirantes del turno que concluyó reportan fallas técnicas significativas:
- Retrasos de cinco a 10 minutos al cargar el examen
- Mensajes de «reintentar conexión»
- Complicaciones con el contador de tiempo
- Necesidad de cambiar de equipo
En total, se registraron al menos 16 incidencias que obligaron a reubicar a los afectados, quienes denunciaron que estas fallas les restan tiempo valioso para responder.
No obstante, las autoridades de la UNAM indicaron que aplican una resolución caso por caso y que la aplicación continuó sin suspensiones masivas.
Este lunes, el primer turno fue de 09:00 a 14:00 horas, el segundo turno de las 13:00 a las 16:00 horas y el tercer turno de las 17:00 a las 20:00 horas, en tanto que para los días 18 y 19 de agosto continuará la misma dinámica.
Reacciones divididas en redes sociales
En redes sociales hubo reacciones divididas entre los aspirantes y la comunidad universitaria. Por un lado, cientos de personas expresaron su apoyo al examen presencial, argumentando que quienes realmente estudiaron no temen repetir la prueba; además, señalaron que la medida es necesaria para garantizar la transparencia en los procesos de admisión.
Las y los aspirantes que realizaron el Examen de Control Presencial terminan su aplicación en el primer turno en la CDMX 👇. pic.twitter.com/i49NXm40pp
— UNAM (@UNAM_MX) August 17, 2026
Por otro lado, numerosos aspirantes que fueron seleccionados legítimamente en la primera vuelta manifestaron su frustración y quejas por tener que comprobar nuevamente sus conocimientos a causa de quienes hicieron trampa.
En la plataforma X, los usuarios comparten videos de las filas, el ingreso sin celulares ni mochilas (sólo lápiz, goma y hojas), los pabellones llenos y el intenso tráfico vehicular en la zona.
Un hecho de alto impacto social: analistas
El Examen de Control de la UNAM, derivado de las irregularidades en el proceso de admisión en línea, que incluyeron el uso de inteligencia artificial y otras trampas, se convierte en un hecho viral y un acontecimiento social de gran relevancia.
Los analistas respaldaron que este tema influye en las percepciones sobre justicia, meritocracia y confianza en la educación pública. Además, lo calificaron como un hecho sectorial centrado en jóvenes, familias y el ámbito educativo-político, pero coinciden en que erosiona el tejido social.

El propio rector de la UNAM declaró que hacer trampa daña a la sociedad en su conjunto, lo que motivó discusiones más amplias sobre el futuro de los procesos de admisión, el uso de la IA y la equidad educativa.
Costo duplicado y crisis de credibilidad
Los expertos en educación y logística institucional señalan que el intento de la UNAM por generar equidad mediante una aplicación en línea fue mal ejecutado, ya que los sistemas de supervisión resultaron vulnerables ante redes organizadas de suplantación de identidad y hackeo.
Como consecuencia, el ahorro estimado de no rentar espacios físicos se nulifica y el gasto se duplica, volviendo mucho más caras las aplicaciones presenciales en sedes masivas como el Palacio de los Deportes.
En el contexto de los problemas de admisión, analistas describen el escándalo como una de las mayores crisis de su historia reciente y sin precedentes, debido al volumen de 158 mil aspirantes en total y 58 mil convocados a este examen de control.
UNAM: se aprendió la lección y es un precedente
A su vez, el secretario general de la UNAM, Javier de la Fuente Hernández, aseguró que el sistema que se utiliza para el examen es muy seguro, que se sigue con pulcritud el proceso y que “los resultados van a ser los que cada aspirante obtuvo, no va a haber nadie que utilice una ayuda externa que los ponga en mejor posición que el resto”.
Se disculpó con quienes tuvieron que repetir el examen y afirmó que, ante esta experiencia, la UNAM ha aprendido y ha sentado un precedente.
“La intención fue generar mayor equidad en el acceso a la educación superior desde cualquier lugar donde se encuentren los aspirantes. Y se encontró con enormes complejidades a la hora de poderlo instrumentar, aunque era un principio muy noble”, puntualizó.
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