La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) intensificará la vigilancia para frenar la reventa de boletos de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026 y otros eventos masivos. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció lo anterior durante la Mañanera del Pueblo, al contestar una pregunta que calificó a la reventa como una mafia.
La intervención del gobierno federal y la FIFA
Desde Palacio Nacional, la mandataria aclaró que la venta de entradas es un «proceso comercial privado gestionado directamente por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA)«. Sin embargo, destacó que el gobierno federal interviene para proteger a los consumidores frente a la insistencia de acusaciones sobre la persistencia de estas prácticas ilegales.
Sheinbaum indicó que será el titular de la Profeco, Iván Escalante, quien presente un informe detallado sobre los operativos contra los revendedores en el Mundial. Esto sería el próximo lunes, a pocos días del torneo.
«Hay que verlo con Iván Escalante que nos venga a informar sobre el tema de las reventas».
Mercado oficial ante la reventa de boletos para el Mundial
Recordemos que la FIFA implementó un mercado oficial de intercambio para aquellos aficionados que requieran cambiar o recolocar sus localidades; esto debido a que la legislación mexicana prohíbe explícitamente la reventa.
Por el momento, las autoridades federales recomiendan adquirir las entradas únicamente a través de FIFA Tickets para evitar fraudes y sobreprecios, este último, un modo amable de decir reventa.
Sheinbaum aclaró que el gobierno federal no intervino ni vendió boletos del Mundial. Comentó que la Profeco aplicará medidas antirreventa para otro tipo de espectáculos masivos.
En conferencias anteriores, ambos funcionarios mencionaron una campaña preventiva contra la reventa, mencionando nombres de los portales de internet dedicados a eso, pero esa acción continuó.
La perspectiva del consumidor ante la reventa
Teseo López, académico de la UAM-Xochimilco, estimó que la reventa responde a «la ansiedad» del consumidor por obtener un lugar ante su espectáculo favorito. Cabe señalar que no se persigue la reventa como tal, sino el sobreprecio exagerado.






