Ley de Economía Digital pasa al Senado
La Cámara de Diputados aprobó este martes, en lo general y en lo particular, la Ley de Economía Digital, con lo que el proyecto fue turnado al Senado para continuar su proceso legislativo.
En lo general, el dictamen obtuvo 330 votos a favor y 122 en contra. En lo particular, fue aprobado con 327 votos a favor y 122 en contra.
La iniciativa plantea ampliar el uso de medios de pago digitales y electrónicos, como transferencias, tarjetas, códigos QR y otras tecnologías, mediante una transición gradual aplicable a determinadas actividades.
¿Qué establece la Ley de Economía Digital?
El proyecto establece obligaciones para proveedores de bienes y servicios y autoridades públicas, que deberán contar con infraestructura para recibir pagos digitales y electrónicos, informar a los usuarios sobre los medios disponibles y establecer mecanismos para atender contingencias.
La propuesta también incorpora la CURP Digital como mecanismo de confianza para la contratación digital de servicios financieros, aunque contempla el uso de otros mecanismos de identificación oficial.
La ley no plantea la desaparición general del efectivo. El propio proyecto contempla que, cuando una contingencia impida recibir pagos digitales o electrónicos, puedan utilizarse efectivo o cheque, de acuerdo con las condiciones previstas.
Ley de Economía Digital y transición del efectivo
Uno de los aspectos con mayor impacto cotidiano es la posibilidad de establecer actividades en las que determinados pagos deban realizarse exclusivamente mediante medios digitales o electrónicos.
La iniciativa otorga a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público facultades para determinar sectores o actividades relevantes sujetos a ese esquema, dentro de la transición prevista por la legislación.
Durante la discusión parlamentaria se identificaron el cobro de peajes y la adquisición de combustibles como ámbitos iniciales de aplicación del nuevo modelo. Esto no significa que el efectivo desaparezca de manera general en México, sino que su utilización podría restringirse en actividades específicas conforme a las reglas que se establezcan.
El cambio también implica una discusión sobre quién determina dónde y cómo se aplicará la transición, así como sobre los costos que deberán asumir empresas y usuarios para incorporarse al nuevo sistema.
Oposición cuestiona facultades de Hacienda
El diputado Homero Niño de Rivera, del PAN, sostuvo que su bancada no se opone al desarrollo de los pagos digitales, pero cuestionó el diseño de la propuesta y el margen de decisión otorgado a Hacienda para definir las actividades sujetas al nuevo esquema.
Desde el PRI, Emilio Suárez Licona advirtió que la digitalización de los pagos no resolverá por sí misma el problema de la informalidad y planteó la necesidad de una estrategia de transición para las micro y pequeñas empresas.
Por Movimiento Ciudadano, Claudia Ruiz Massieu cuestionó que Hacienda pueda determinar sectores en los que solamente se acepten medios digitales. Según su argumento, esa facultad podría afectar la distribución de competencias con el Banco de México y su autonomía.
Estas objeciones no implican que la ley elimine las facultades del banco central. El debate se concentra en cómo se distribuirán las atribuciones entre las distintas instituciones encargadas de regular los pagos y las actividades económicas.
Morena defiende la digitalización de pagos
En defensa del proyecto, el diputado Carol Antonio Altamirano, de Morena y presidente de la Comisión de Hacienda, sostuvo que la propuesta permitirá ampliar gradualmente los medios de pago, reducir costos de transacción y facilitar la participación de más personas en la actividad económica.
El argumento de la mayoría parte de que una mayor utilización de medios digitales puede facilitar las operaciones económicas y ampliar la infraestructura disponible para realizar pagos.
La discusión parlamentaria, sin embargo, también puso sobre la mesa las brechas de conectividad, los costos de adaptación para pequeños negocios, la ciberseguridad y la protección de datos personales.
La diputada Verónica Martínez García, del PRI, pidió devolver el dictamen y cuestionó precisamente la falta de claridad sobre la transición para las microempresas, además de advertir sobre los riesgos derivados de la brecha digital y la seguridad de la información.
El proyecto pasa ahora al Senado
Con la aprobación en lo general y en lo particular, la Cámara de Diputados concluyó su etapa de discusión y remitió el proyecto al Senado de la República.
El siguiente debate legislativo estará centrado en el contenido aprobado por los diputados y, particularmente, en las reglas para la transición hacia pagos digitales, el alcance de las facultades de Hacienda y la distribución de competencias con otras instituciones.
La aprobación no supone, por tanto, la desaparición inmediata del efectivo en México. Abre una nueva etapa legislativa en la que el Senado deberá revisar el proyecto y decidir si lo aprueba, modifica o rechaza.
Lee también:
Digitalización de economía, clave para reducir el uso de efectivo en México








