Con más de 100 metros de pan, proteína y tradición, la alcaldía Venustiano Carranza inscribió su nombre en el libro de los récords mundiales en la inauguración de la edición 21 del Torta Fest.
Entre el bullicio de miles de asistentes, el olor a carne asada y el dictamen oficial, la capital mexicana celebró su pasión por el icónico bocadillo en la explanada de la alcaldía capitalina que este miércoles amaneció con un aroma que mezclaba el pan recién horneado, el carbón encendido y la expectativa de un hito.
Así comenzó el día…
No era un día cualquiera: bajo un sol que calentaba el asfalto, decenas de manos enguantadas alineaban porciones de torta sobre largas mesas hasta completar una serpiente de más de 100 metros de longitud y más de una tonelada de peso.
Era la prueba viva del nuevo Récord Guinness que la demarcación buscaba y que minutos después, entre vítores y aplausos, se hizo oficial.
El corte inaugural no fue con tijeras, sino con el honor de la primera mordida simbólica.
La alcaldesa Evelyn Parra y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, encabezaron la ceremonia flanqueadas por el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García; la secretaria de Cultura, Ana Francis López, y el diputado Sergio Mayer.

“Esta torta no es sólo un récord, es el sabor de nuestra identidad y el esfuerzo de cien negocios que le dan vida a la ciudad”, dijo Parra ante el público que rebasaba las tres mil personas, todas aguardando el dictamen para celebrar y, sobre todo, para recibir su porción del monumental platillo.
Mientras los asistentes hacían fila para probar la hazaña culinaria, el verdadero festín se desplegaba a su alrededor.
El Torta Fest 2026, que se extenderá durante cinco jornadas, reúne a más de 100 expositores que convierten la explanada delegacional en un mapa gastronómico sin fronteras.
Aquí, lo tradicional mexicano: pollo, cerdo, embutidos, convive con propuestas que desafían el paladar: tortas de avestruz y de jabalí que atraen a los más aventureros.
Pero también hay espacio para la cocina internacional, con puestos de Colombia, Venezuela y Argentina, todos bajo el respaldo de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora (Canainpa), que promueve el pan como lienzo de la creatividad.
Los participantes
Entre el bullicio, José Gómez, propietario de “El asadero de Hidalgo”, atiende con la misma pasión que el año pasado. “Es mi segunda vez aquí y este festival es mi único escaparate. Vivimos para las ferias”, confesaba, mientras volteaba un trozo de carne.
A unos metros, Luis Alberto Ruiz, de “Colombia Tierra Querida”, vigila el fuego donde su cerdo a la mamona se cocina a leña durante cinco horas, siguiendo la técnica de los llanos colombianos. “Son 16 años viniendo; esto ya es parte de nuestra familia”, dijo con orgullo.
Y más allá, Gerardo González, dueño de “Santa Tierra”, especializado en cortes de res y jabalí, sentenció: “Llevo ocho años y no me pierdo uno. Este es el mejor escaparate de todo el circuito”.
El Torta Fest no sólo es negocio, es fiesta
Mientras los adultos degustan y los niños corretean, el escenario principal promete conciertos y espectáculos culturales gratuitos que animarán cada tarde del festival hasta el domingo 2 de agosto.
La alcaldía Venustiano Carranza, con este récord y su oferta diversa, demuestra que la torta mexicana es mucho más que un antojo: es un lazo que une a miles de personas, un patrimonio que se come con las manos y se celebra con el alma.
Para los amantes de la buena cocina, la cita es obligada en la explanada de la Venustiano Carranza, donde el pan, la carne y la tradición escriben, por estos días, la historia más sabrosa de la Ciudad de México.
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