Por Gabriela Torres
Tras la cancelación de la reunión de Comisiones Unidas del Senado para dictaminar el “Plan B” de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano (MC) coincidieron en que Morena no cuenta con los votos suficientes para su aprobación y que incluso enfrenta resistencias entre sus partidos aliados.
El coordinador del Partido Acción Nacional (PAN), Ricardo Anaya, afirmó que la suspensión del proceso legislativo refleja que en Morena “se les hizo bolas el engrudo».
Por ello, dijo que es mejor que el partido guinda retire de manera definitiva esa «barbaridad» de iniciativa, al considerar que la propuesta tiene inconsistencias, particularmente en el artículo 115 constitucional, que lejos de reducir costos, podría obligar a aumentar el número de regidores en más de mil municipios.
No es democracia
También opinó que la figura de revocación de mandato que plantea la propuesta de Sheinbaum favorece de manera inequitativa al Ejecutivo federal, “eso no es democracia, eso es abuso”, expresó.
Anaya advirtió un riesgo al empatar la elección judicial con los comicios de 2027, cuando se renovarán gubernaturas, Congresos locales y ayuntamientos en la mayor parte del país, porque –dijo- generaría “caos” electoral.
Al respecto, el coordinador del PRI, Manuel Añorve, confirmó que su bancada votará en contra del proyecto, al que calificó como un intento de Morena por “apoderarse del sistema electoral” y definir “quién gana y quién pierde”.
El legislador priista atribuyó la postergación del dictamen a negociaciones de última hora dentro del oficialismo.
“Es un muy mal pretexto haber bateado el bote de hoy para mañana (martes); seguramente se trata de tener alguna negociación final, pero también la respetamos, y lo que sí es seguro, lo que les he venido subrayando, vamos a votar en contra”, expuso.
Añorve indicó que la reforma busca permitir que la presidenta Sheinbaum participe en campañas durante el proceso electoral de 2027, lo que implicaría –apuntó- el uso de recursos públicos para favorecer a Morena.
Asimismo, señaló que hay contradicciones en la redacción de la iniciativa y advirtió que podría incrementar el gasto público en lugar de reducirlo.
No hay necesidad de una reforma constitucional
Por su parte, el coordinador de los senadores de MC, Clemente Castañeda, consideró que el “Plan B” carece de sustento y podría resolverse en varios de sus puntos, sin necesidad de una reforma constitucional, porque es una iniciativa que no tiene sustancia.
Aseguró que es una iniciativa donde buscan eliminar la paridad, donde falta conocer el verdadero impacto que tendría una reforma al 115 constitucional y la integración de los ayuntamientos.
La intención de vincular la revocación de mandato con el proceso electoral representa un riesgo al convertir una herramienta ciudadana en un instrumento de poder, puntualizó.
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