La Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Túm, lamentó que actualmente en muchos países haya políticos usen electoralmente a las comunidades indígenas y se refieran a ellas como si fueran de su propiedad, ofendiendo así su dignidad.
«(Debe haber) plena participación (de los indígenas). Entonces no voy a traer mis indígenas solo porque se vea que estamos en tiempo electoral, ¿verdad? (…) En muchos países todavía los políticos creen que son sus indígenas y yo me muero de la cólera cuando estoy en el público cuando digan ‘mis indígenas’, ¿verdad? Así que es más allá que ofensa a la dignidad», comentó Menchú.
En la inauguración del evento «Respuestas Internacionales para las Comunidades Indígenas, Mecanismos Alternativos de Resolución de Controversias», organizado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la activista guatemalteca cuestionó además que en algún evento se crea que con la sola presencia de cinco indígenas «ya cumplí la misión».

De lo que se trata es que la participación de los pueblos indígenas sea plena, activa, propositiva y consciente, dijo en el evento en el que estuvieron el presidente del TEPJF, Gilberto Batiz; Silvia Morimoto, representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en México, y Víctor Aznar, responsable del Programa de la Agencia de España de Cooperación para el Desarrollo.
Traducción de textos no es justicia
Menchú recordó las dificultades que implica traducir un texto del español al quiché o al maya chuj y que con ese sólo hecho se busque hacer justicia.
«La traducción de textos es buena, pero sirve directamente para los pueblos indígenas. No, y lo digo por experiencia», resumió en el evento.
Señaló que la mera traducción no garantiza que los pueblos originarios tengan acceso real a la justicia y comentó que durante la revisión de informes y expresiones que ha hecho por más de 40 años encontró que se identifica a los indígenas con el folclor.

Resaltó que identidad es dignidad y que incluso ha habido un tinte de marginación, exclusión y racismo cuando se habla de comunidades indígenas.
Derecho con folclorismo
«Es cierto que en cualquier país del mundo se ha confundido el derecho con el folclorismo. Entonces todos creen que son muy amigables con los pueblos indígenas, pero en realidad lo que el folclor hace es la imitación de pueblos indígenas y esa imitación muchas veces duele», anotó.
Aclaró que para las comunidades indígenas, identidad y dignidad van juntos: «No sólo es identidad, sino identidad es dignidad también. Entonces, si tú sientes ofendida tu identidad, sientes ofendida tu dignidad. Esto es grave porque llamamos profundas violaciones a los derechos humanos», apuntó.
La Premio Nobel llamó a evitar el folclor cada vez que se haga un planteamiento de fondo con y para los pueblos indígenas.
«Porque desde que tengo noción de conocimiento desde el 82 para acá, todo lo que es para pueblos indígenas siempre conlleva un poco de tinte de para ellos y significa marginación, exclusión, significa incluso racismo», concluyó.






