La nueva biofábrica forma parte de una estrategia binacional con Estados Unidos y podrá producir hasta 100 millones de insectos estériles por semana para contener una plaga que afecta a la ganadería y al comercio transfronterizo.
El Gobierno de México puso en operación este sábado la Planta de Producción de Moscas Estériles del Gusano Barrenador del Ganado, ubicada en Metapa de Domínguez, Chiapas, infraestructura estratégica para reforzar el combate contra esta plaga que impacta al sector pecuario y al comercio binacional con Estados Unidos.
El proyecto forma parte de un esquema de cooperación entre México y Estados Unidos, con una inversión conjunta de 51 millones de dólares, orientado a fortalecer la producción de insectos estériles como herramienta biológica para reducir la propagación del gusano barrenador en el ganado.
Cómo funciona la biofábrica para el combate al gusano barrenador
La planta opera mediante la Técnica del Insecto Estéril (TIE), un método de control biológico que consiste en criar grandes cantidades de moscas del gusano barrenador, esterilizarlas mediante irradiación y liberarlas en zonas afectadas.
Los machos estériles se aparean con hembras silvestres, pero no generan descendencia, lo que interrumpe el ciclo reproductivo de la plaga y permite reducir progresivamente su población sin uso intensivo de pesticidas.
Una vez en plena operación, la biofábrica podrá alcanzar una producción de hasta 100 millones de moscas estériles por semana, destinadas a reforzar las campañas de control en el sur y sureste del país, así como en regiones con riesgo de dispersión.

Una plaga con impacto sanitario y comercial
El gusano barrenador del ganado es una larva que invade heridas abiertas en animales de sangre caliente y se alimenta de tejido vivo, provocando lesiones severas, pérdida de productividad e incluso la muerte en casos no atendidos.
Su reaparición en México ha obligado a reforzar las medidas sanitarias y ha generado afectaciones al comercio de ganado en la frontera con Estados Unidos, debido a restricciones temporales a la movilización y exportación de bovinos.
Las autoridades sanitarias mantienen campañas de vigilancia y control en diversas regiones del país, ante la presencia de brotes en el sur y sureste del territorio nacional.
Cooperación binacional para control y combate al gusano barrenador
La planta de Chiapas forma parte de una estrategia conjunta entre México y Estados Unidos. El objetivo consiste en contener la expansión del gusano barrenador, mediante infraestructura compartida, liberación de insectos estériles y coordinación técnica en materia zoosanitaria.
Con la entrada en operación de esta biofábrica, México busca reducir su dependencia de la producción externa de insectos estériles. Asimismo, fortalecer su capacidad de respuesta ante una plaga considerada de alto impacto para la seguridad alimentaria regional.
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