La Comisión Permanente con 26 votos a favor y ocho en contra, ratificó a Jennifer Krystel Castillo Madrid como titular de la Administración General de Grandes Contribuyentes del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Antes, compareció ante la Tercera Comisión de Asuntos Económicos, y anunció que las auditorías a los grandes contribuyentes se concentrarán en operaciones de alto riesgo detectadas mediante sistemas automatizados de análisis de información.
Añadió que lo anterior tiene el propósito de combatir la evasión fiscal sin generar revisiones innecesarias a las empresas que cumplen con sus obligaciones.
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Nuevo enfoque en la fiscalización
Durante su comparecencia para la ratificación de su nombramiento, la funcionaria explicó que el nuevo enfoque de fiscalización privilegiará el uso de inteligencia fiscal.
Así como el cruce de datos para identificar conductas que representen riesgos para la hacienda pública, dejando atrás auditorías generalizadas o actos de molestia injustificados.
Precisó que las revisiones estarán dirigidas principalmente a contribuyentes que mantengan operaciones con empresas que simulan operaciones, conocidas como “factureras”.
Asimismo, que reporten pérdidas fiscales recurrentes; que hagan un uso abusivo de deducciones; que obtengan ingresos no declarados o presenten inconsistencias entre lo que importan o compran y lo que posteriormente venden.
¿Cómo detectarán conductas irregulares?
Castillo Madrid enfatizó que estas conductas serán detectadas mediante sistemas tecnológicos que cruzan la información proporcionada por los propios contribuyentes y generan indicadores de riesgo, por lo que las auditorías no responderán a decisiones discrecionales de la autoridad.
“No se buscan contribuyentes específicos, sino que los sistemas identifican riesgos en las operaciones reportadas”, explica.
También señala que este mecanismo brinda mayor objetividad y certeza jurídica al proceso de fiscalización.
Dice que esta estrategia permitirá redireccionar los esfuerzos del SAT hacia los casos con mayores probabilidades de incumplimiento, evitando auditorías excesivas sobre empresas que cumplen correctamente con sus obligaciones fiscales y reduciendo cargas administrativas para el sector productivo.
Como parte de su plan de trabajo, anunció que las auditorías serán más focalizadas y se limitarán a las partidas o conceptos que representen mayor riesgo, privilegiando una comunicación directa con el contribuyente para favorecer la corrección voluntaria de inconsistencias antes de llegar a la determinación de créditos fiscales.
Se evitarán auditorias simultáneas
Asimismo, indicó que se evitará la realización de auditorías simultáneas a un mismo contribuyente y que las autoridades solicitarán únicamente muestras representativas de la información requerida, en lugar de exigir la totalidad de la documentación, con el objetivo de hacer más ágiles y eficientes los procesos.
La funcionaria destacó que esta política forma parte de una estrategia para fortalecer la confianza entre la autoridad fiscal y el sector empresarial.
De esta manera, agrega se mantendrá una recaudación sólida sin incrementar impuestos, pero sin permitir prácticas de evasión o elusión fiscal.
Afirmó que la combinación de inteligencia tecnológica, criterios homogéneos de revisión y mayor certeza jurídica permitirá consolidar un modelo de fiscalización más eficiente, transparente y orientado a sancionar únicamente las operaciones que representen un riesgo real para las finanzas públicas.






