La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, condenó el uso de la fuerza pública en las manifestaciones y exigió al gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, explicaciones sobre lo ocurrido contra un grupo que se manifestaba en Guadalajara por la calidad del agua.
“Siempre hemos creído en las manifestaciones pacíficas. No debe haber represión; debe abrirse el diálogo, y tampoco debe haber manifestaciones violentas”, afirmó la presidenta en la conferencia matutina.
Añadió que es estricta responsabilidad del Gobierno de Jalisco explicar “por qué usaron agua y lacrimógenos, si los usaron, para afrontar una manifestación”.
Represión en Guadalajara
Una manifestación ciudadana en la Zona Metropolitana de Guadalajara contra la crisis de agua sucia y contaminada llevada a cabo este domingo 11 de octubre culminó en enfrentamientos y actos de represión por parte de las fuerzas de seguridad estatales.
El despliegue de la policía antimotines, que utilizaron gas lacrimógeno y chorros de agua para dispersar a los inconformes, dejó al menos 39 personas detenidas y casi 69 heridos, entre policías y civiles.
La movilización, que llegó hasta la residencia oficial del gobernador Jesús Pablo Lemus, detonó por la indignación social ante el suministro de agua maloliente y con residuos en los hogares de la región.
Anuncia participación de la Conagua
Finalmente, Sheinbaum anunció que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) colaborará en la búsqueda de soluciones técnicas para la entidad, pero condicionó el apoyo federal al rechazo total de cualquier esquema financiero que pretenda privatizar el servicio hídrico de la región.
Lee: Policías de Tlalnepantla disuelven protesta del SINTCB y detienen a dos manifestantes








