La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que, detrás de las recientes manifestaciones de la CNTE, podrían encontrarse intereses ligados a la ultraderecha mexicana, la cual está vinculada a la ultraderecha extranjera.
Acusaciones de provocación al Estado
En la Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, acusó que existen provocaciones paralelas a la huelga nacional y a las movilizaciones que mantiene el magisterio disidente en la Ciudad de México (CDMX).
Cuestionó los métodos de protesta, como el derribo de estatuas de futbol y el vandalismo en Paseo de la Reforma, señalando que buscan forzar una respuesta violenta del Estado.
Advirtió sobre estas acciones, rechazando categóricamente cualquier represión y asegurando que su administración no actúa como en el pasado.
En este punto, la presidenta precisa con relación a las acciones de la CNTE que hay mucha provocación, y que este tipo de información en los regímenes del pasado ni siquiera se difundía, y ahora “quienes hacen estos destrozos, yo pienso que está provocando”.
“Ahora ¿qué quieren?. Pues que haya represión, no va haber represión (…) Pues sí, es una provocación para que nosotros actuemos y reprimamos, es una provocación”, puntualiza.
Negociaciones magisteriales previas al Mundial
La Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Educación Pública (SEP) reiteraron su disposición para reinstalar las negociaciones hoy, luego de que los representantes de la CNTE se levantaran de la mesa ayer. Esto ocurre a pocos días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Las demandas siguen siendo la abrogación de la reforma educativa, concretamente de la Ley del ISSSTE de 2007, aunque la presidenta ya anunció la eliminación del sistema USICAMM de evaluación.
Ayer, Sheinbaum descartó una reunión directa con la CNTE y reiteró su rechazo a la represión: “No somos Díaz Ordaz”.






