En el Estado de México, al menos cuatro mil 648 personas mueren cada año por las principales enfermedades asociadas al tabaquismo, lo que equivale a 13 fallecimientos diarios, de acuerdo con estimaciones epidemiológicas elaboradas para la entidad.
En el marco del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo, instituciones del Sector Salud estiman que en el país unos 63 mil mexicanas y mexicanos fallecen cada año por padecimientos relacionados con el consumo de tabaco.
Las restricciones
Aunque en los últimos años se endurecieron las restricciones para fumar en espacios públicos y se reforzaron las políticas de espacios 100% libres de humo, el problema no ha desaparecido.
La preocupación sanitaria se desplazó también hacia nuevas formas de consumo, como los cigarros electrónicos y vapeadores, cuyo uso gana terreno entre adolescentes y jóvenes.
En la entidad mexiquense, los datos disponibles muestran que las enfermedades asociadas al consumo de tabaco representan una presión constante para los servicios de salud.
Las cuatro principales causas vinculadas con el tabaquismo son enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón, infarto agudo al miocardio y enfermedad cerebrovascular.
Un diagnóstico epidemiológico estatal calculó que sólo por hospitalizaciones relacionadas con esos padecimientos, el sector salud destinó 343.4 millones de pesos en un año.
La mayor carga económica correspondió a enfermedad cerebrovascular y EPOC, padecimientos crónicos que suelen requerir atención prolongada, medicamentos, estudios especializados y hospitalización.
Los riesgos para no fumadores
La carga no se limita a quienes fuman, dado que la exposición al humo de tabaco también aumenta los riesgos en personas no fumadoras, especialmente niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares previas.
Por ello, las políticas públicas contra el tabaquismo insisten en cerrar espacios de exposición en oficinas, restaurantes, escuelas, transporte y centros de trabajo.
De acuerdo con la ficha estatal de tabaquismo elaborada por autoridades federales de salud, las muertes atribuibles al consumo de tabaco representan 7.3% del total de defunciones por enfermedades en el Estado de México.
El mismo reporte identifica mil 359 fallecimientos de mujeres vinculados con el consumo de tabaco, lo que confirma que el problema no se concentra únicamente en hombres, aunque históricamente la prevalencia masculina es mayor.
El consumo de tabaco en el Estado de México también está relacionado con la dimensión poblacional de la entidad, donde con más de 17 millones de habitantes y zonas metropolitanas densamente pobladas, el riesgo de exposición al humo y el acceso cotidiano a productos de nicotina son factores relevantes para la salud pública.
A nivel nacional, la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 permite dar seguimiento a las tendencias de consumo en adolescentes y adultos.
El levantamiento, coordinado por el Instituto Nacional de Salud Pública, tiene representatividad nacional, regional y por tipo de localidad, y busca actualizar los perfiles epidemiológicos relacionados con sustancias psicoactivas.
Los vapeadores y cigarros electrónicos
Los resultados recientes muestran un país en transición: mientras el consumo de cigarro convencional no crece al ritmo de décadas anteriores, el uso de vapeadores y cigarros electrónicos se ha convertido en una puerta de entrada a la nicotina para población joven.

Especialistas advierten que estos dispositivos no son inocuos y pueden generar dependencia, además de mantener patrones de consumo que las políticas antitabaco buscaban reducir. En el caso mexiquense, una de las líneas de preocupación está en las escuelas y sus alrededores.
Estudios previos sobre consumo de tabaco en jóvenes de Toluca documentaron una alta experimentación con cigarro desde edades tempranas y una amplia disponibilidad de puntos de venta cercanos a planteles educativos.
Este antecedente cobra relevancia frente al avance de productos electrónicos de nicotina, que suelen promocionarse con sabores, diseños llamativos y una percepción de menor riesgo.
El Día Mundial sin Tabaco, promovido por la Organización Mundial de la Salud cada 31 de mayo, busca advertir sobre la carga de enfermedad y muerte atribuible al tabaco, pero también sobre las estrategias comerciales que mantienen el consumo, en particular entre adolescentes y jóvenes.
Aunque en México, las políticas de control avanzan con restricciones a la publicidad, mayores advertencias sanitarias, espacios libres de humo y limitaciones a la exhibición de productos, siguen prácticas como la venta de cigarros sueltos, la disponibilidad para menores de edad y la normalización del consumo en entornos familiares y laborales.
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