La trata de personas en México continúa en aumento en un contexto marcado por altos niveles de impunidad, baja denuncia y una capacidad institucional insuficiente para combatir este delito grave.
Especialistas advierten que el uso de tecnologías de identidad digital puede apoyar la identificación de víctimas y dificultar su captación y traslado por redes criminales.
Actualmente, más de 90% de los casos no se denuncian, lo que limita la capacidad de respuesta de las autoridades y reduce la persecución penal.
Hasta noviembre de 2025 se registraron 542 denuncias formales por trata de personas. En contraste, la Línea Nacional contra la Trata recibió 5 mil 170 reportes.
Esta diferencia exhibe la magnitud de la cifra negra y la desconfianza de las víctimas hacia el sistema de justicia.
Baja denuncia y vulnerabilidad de las víctimas
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2025, solo 9.6% de los delitos ocurridos en 2024 fueron denunciados.
La tendencia se mantiene durante 2025, según los datos preliminares del mismo ejercicio estadístico.
Este subregistro impacta la atención a las víctimas y dificulta la desarticulación de redes criminales.
Muchas personas afectadas buscan ayuda fuera de las instituciones por temor a represalias o por la percepción de ineficacia oficial.
Menores de edad, un foco crítico de la trata de personas en México
Datos de la Línea Nacional contra la Trata indican que 55% de las víctimas son menores de edad, lo que incrementa su nivel de vulnerabilidad.
Las redes criminales aprovechan la ausencia o falsificación de identidad para facilitar la explotación y el traslado de niñas, niños y adolescentes.
Ante este escenario, organizaciones sociales han incorporado herramientas tecnológicas para agilizar la identificación y localización de víctimas.
Estas acciones se concentran en cruces fronterizos, albergues y centros de acogida, donde se generan registros iniciales.
Identidad digital como apoyo operativo
Especialistas señalan que los grupos criminales recurren de forma sistemática a la falsificación de identidades, sobre todo durante la captación y el traslado de víctimas.
En este contexto, empresas como Identy.io desarrollaron sistemas de verificación biométrica sin contacto.
Estas herramientas permiten confirmar identidades a partir de rasgos físicos únicos, incluso cuando la documentación fue alterada o no existe.
Organizaciones como The Exodus Road y My Family ID utilizan estos sistemas para reducir tiempos de identificación y facilitar la canalización de víctimas.
Tecnología con límites claros
Jesús Aragón, director ejecutivo de Identy.io, señaló que la biometría puede tener un uso estratégico en la reducción de delitos como la trata de personas.
La tecnología permite la captura biométrica con prueba de vida pasiva, lo que ayuda a descartar identidades falsas.
Especialistas subrayan que estas herramientas no sustituyen la investigación penal ni corrigen la impunidad estructural.
La trata de personas en México: un problema estructural
Mientras la impunidad prevalezca y la mayoría de los casos permanezcan fuera del sistema de justicia, la trata seguirá ocurriendo.
La tecnología puede reducir riesgos y apoyar procesos de identificación.
Sin embargo, el combate a la trata de personas en México depende de investigaciones efectivas, sentencias firmes y políticas públicas sostenidas.
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