
Con el agua en los aparejos, con el agua al cuello, así está el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, porque no sabe cómo mejorar la situación de agua muy sucia que viven habitantes de más de un centenar de colonias en Guadalajara.
Mientras, el mandatario estatal, emergido de Movimiento Ciudadano, ofrece soluciones que no alcanzan a cubrir la situación de emergencia del vital líquido, como un tandeo, que durará por lo menos seis meses con la intención de, en el corto plazo, privatizar el servicio del agua.
Y esto último sería un gravísimo error, pues de acuerdo a los especialistas, lo que se conseguiría es meter agua limpia a una red que cuenta con una tubería vieja y oxidada, con lo que el problema sólo se acrecentaría, por lo que no sería lo más adecuado para resolver este programa.
Sin embargo, el gobernador Lemus insiste en sus propuestas de seguir sacando agua del Lago de Chapala y distribuirlo por una red de alrededor ocho mil 500 km que, como ya se asentó, se encuentra sumamente averiada. En resumen, no se puede curar un cáncer con un curita.
A donde debería voltear el gobernador jalisciense es a buscar erradicar las fuentes que han originado este problema de agua contaminada, pero por lo visto no tiene pensado hacerlo. A lo mejor no quiere tocar ciertos intereses. ¿Será?
Lo que tampoco debió hacer Lemus es haber intentado detener las justificadas propuestas de los jaliscienses que sufren por este problema con granaderos, que se supone ya no existen, y agua a chorro, esa sí, limpia.
Suena raro, pero, ¿por qué el gobernador emecista no ahorró esa agua limpia para distribuirla entre la población afectada? Tiene como obligación, además, escuchar a los ciudadanos de Jalisco ya hartos con este problema que lleva varios meses.
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SAMUEL GARCÍA Y PABLO LEMUS, EN DECLIVE
Tanto que se jacta MC de ser un partido que asegura que puede ganar solo en las elecciones de 2027, que ha servido de rémora y “patiño”, digamos por debajo de la mesa, a Morena y los dos gobernadores que tiene actualmente -además de Pablo Lemus, Samuel García en Nuevo León-, que empiezan a ir para abajo o caminan por el alambre.
Esta situación no es nada recomendable para el partido que dizque dirige Jorge Álvarez Máynez, porque estamos en la cuenta regresiva de las elecciones del año entrante; se pone en entredicho la eficacia que dicen tener los naranjas, con lo que podrían obtener resultados totalmente adversos para dichos comicios y el MC, en vez de ganar más gubernaturas, termine por perderlas.
Por ahí también se avizora el conflicto entre los naranjas y Palacio Nacional, pues la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a cuentas al gobernador Lemus para que explique la grave situación que priva en Jalisco, así como sus pretensiones de privatizar el servicio del agua.
La cúpula de MC parte de la premisa de que ha hecho mucho por Morena, por lo que merece tener un trato preferencial y no “jalones de orejas” como los que propina la jefa del Ejecutivo.
¿Se abrirá por ahí otro conflicto? Lo más probable es que los naranjas sigan de sumisos haciéndoles los mandados a los morenistas.
MUNICIONES
*** De pronóstico reservado estará la marcha de hoy de trabajadores de la salud, que son los que han evidenciado las muchas carencias que presenta este sector, que se topa con la soberbia y por qué no decirlo, con la ignorancia del oficialismo. Ojos que no quieren ver, la presidenta Sheinbaum sigue en su dinámica de negar la contundente realidad. Desde la oposición, el líder nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, envió respaldo total y absoluto a los trabajadores del IMSS e indicó que “Quienes dedican su vida a cuidar la salud de las familias mexicanas no deberían verse obligados a salir a las calles para exigir lo básico. Su firmeza al alzar la voz frente a las cúpulas sindicales y ante la indolencia de este gobierno es un verdadero ejemplo de dignidad”.
El senador priista dijo que resulta “inadmisible la crisis en la que Morena ha sumido al sistema de salud” y subrayó que esta errada y llamada Cuarta Transformación responde con toletes, cerrazón y autoritarismo a quienes solo exigen justicia laboral. La crisis en este sector se suma a otras que tiene el país como legado, ni más ni menos, que de Andrés Manuel López Obrador. Sin duda, Dinamarca queda tan, pero tan lejos.
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