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a presidenta Claudia Sheinbaum Pardo dio a conocer, en su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, algo que consideró información relevante: la publicación de un decreto presidencial que dará origen al Servicio Universal de Salud, proyecto que buscará garantizar atención médica para toda la población sin importar su derechohabiencia. De inmediato, vinieron a la mente coincidencias y, por ende, los correspondientes señalamientos.
Muy ufana, la jefa del Ejecutivo indicó: “Estamos dando un paso histórico para que, cuando dejemos el gobierno, cualquier mexicano o mexicana pueda atenderse de cualquier padecimiento en cualquier institución de salud”. Sin embargo, eso se ve lejano, ya que, si no pudo con sus famosos “carritos del Bienestar”, esa especie de puestos ambulantes a los que llamó “Farmacias del Bienestar”, instalados afuera de algunas instituciones de salud que solo surtían paracetamol, y eso, a veces, menos podrá cristalizar su anunciado “paso histórico”.
En este orden de ideas, un punto más. Podría indicarse que, como dice un clásico, camina como pato, tiene plumas como pato; hace ‘cuac’, pero ¡oh, sorpresa!, no es pato. Esto, porque en términos generales, esta errada y llamada Cuarta Transformación, ahora en su segundo piso, toma parte de lo que durante la gestión del expresidente Felipe Calderón fue el Seguro Popular; sí, ese que ahora el oficialismo asegura que ni era seguro ni era popular. ¿Será?
Hay que recordar que entre los objetivos principales del referido Seguro Popular estaba alcanzar la cobertura universal de salud para mexicanos sin seguridad social, protegiendo su patrimonio al eliminar gastos de bolsillo catastróficos.
Así, en cuanto a Cobertura Universal, la meta era asegurar que toda la población sin IMSS o ISSSTE tuviera acceso a servicios de salud, alcanzando la meta de cobertura para más de 90 millones de mexicanos.
El programa referido se implementó mediante la afiliación voluntaria y funcionó; ahora, en los tiempos de esta Cuarta Transformación, en pleno segundo piso, de lo que se trata es de sacar una credencial, que además ha sido muy publicitada con el argumento de que “ya merito” empezará a funcionar.
Bueno, solo faltaría constatar si en realidad la tan llevada y traída cobertura universal se va a dar y, un poco más allá, si no se utilizará como política para favorecer al partido Morena, de cara a los comicios de 2027.
Sin embargo, es necesario insistir: si no pueden con las medicinas y la difícil situación por la que atraviesan los hospitales, reconstruir lo que Andrés Manuel López Obrador se encargó de destrozar no es tarea fácil.
Política exterior de cacahuates
Como se recordará, fue en plena Semana Santa cuando la presidenta Sheinbaum dio a conocer el relevo en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), por motivos de salud que el excanciller Juan Ramón de la Fuente explicó. Entonces, quien entró al relevo fue Roberto Velasco, como es bien sabido, gente muy cercana al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien hoy comparecerá en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, que preside, por cierto, Alejandro Murat, quien “ni tardo ni perezoso” se deshizo en halagos hacia el prácticamente nuevo titular de la SRE.
“Es algo relevante (el nombramiento de Roberto Velasco), porque Estados Unidos representa 80 por ciento del comercio para nuestro país. Él está muy enterado y ha sido participativo en la SRE”. Pues qué iba a decir el ahora flamante morenista al que le dieron como premio la presidencia de dicha Comisión.
Así, el nombramiento de Velasco está totalmente planchado, aunque no por ello hay que soslayar la posición de la oposición, que en general reclama que el nuevo titular de la SRE no cuenta con la experiencia requerida y que llegó a la Cancillería por pago de favores.
Por su parte, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara Alta, Ignacio Mier, confirmó que Roberto Velasco comparecerá ante las comisiones de Relaciones Exteriores “para sustentar la idoneidad de su designación, como lo establece el artículo 76 constitucional, antes de que el dictamen se vote en el pleno”.
Explicó el legislador poblano que uno de los temas centrales de dicha comparecencia será la postura de México frente a organismos internacionales, particularmente tras el reciente informe sobre desapariciones forzadas en el país, que con toda la víscera rechazó la presidenta Sheinbaum.
Desde luego que el senador Mier se sumó a la indignación presidencial y señaló que existe coincidencia con el futuro canciller en rechazar la interpretación de que las desapariciones forzadas constituyen una política de Estado.
Municiones
*** El coordinador de la bancada del PT en la Cámara de Diputados, Reginaldo Sandoval, prometió que su fracción parlamentaria votará a favor del jaloneado Plan “B”, porque va en la ruta de la austeridad y no perjudica el funcionamiento de ninguna de las instituciones. Esto es, este instituto político ya no representará un dolor de cabeza para Palacio Nacional.
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