
La vida útil de un político son cuatro años. Cuando deben dar el salto cuántico, para dejar de ser políticos, y convertirse en “estadistas”, muchos quedan colgados. Por eso los segundos periodos terminan siendo traumáticos, para el gobernante que debe evolucionar en estadista, y para los gobernados, que sufren las malas decisiones del presidente.
Ganar las elecciones requiere audacia, convertirse en “estadista” requiere una “madera” especial que escasea, quien tiene las condiciones, entra al “salón de la fama” de la política. En los segundos periodos se caen las máscaras, el gobernante y su grupo quedan desnudos ante el público, tal como son.
En el segundo periodo de Bill Clinton estalló el escándalo de Mónica Lewinsky; terminando su segundo periodo, a George W. Bush le colapsó Wall Street. A Barack Obama le mataron a su embajador en Bengazi, Libia, el IRS admitió que auditaba a las organizaciones derechistas; y el Departamento de Justicia, que espiaba a periodistas. Vivimos el segundo periodo de Donald Trump, la guerra de Irán, su crisis energética y la carestía.
En la República Dominicana, durante su segundo periodo consecutivo, Leonel Fernández tuvo múltiples escándalos, le cedió el paso a Danilo Medina. A Medina su segundo periodo le fue tan mal, que Luis Abinader ganó las elecciones.
Empezando el segundo periodo de Abinader estalló el escándalo del Seguro Nacional de Salud, miles de millones dilapidados e incontables vidas perdidas. Seis años y 9,000 millones de pesos después, no reformó la policía, le compró uniformes y armas nuevas, pero la delincuencia común y la policial ahogan el país.
Su gobierno se ha caracterizado por un carnaval de escándalos de corrupción y narcotráfico, ahora quiso hacer aprobar una “Ley Mordaza”, para evitar críticas a su gobierno. La cercanía de Abinader con los globalistas creó una situación sin precedentes: un enfrentamiento entre el Gobierno Dominicano y la embajada estadounidense.
En seis años gobernando, Abinader no ha resuelto ningún problema básico del país.
En dos años terminará el segundo mandato de Abinader, mucha gente cree que su final será bastante traumático.
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