En marzo de 2026, el valor de la canasta básica alimentaria (que determina la pobreza extrema por ingreso) se ubicó en dos mil 571.18 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y en mil 940.37 pesos en zonas rurales.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que, en términos anuales, el costo urbano subió 8.1% y el rural 7.9%, ambos por encima de la inflación general en marzo (4.6%).
Respecto a febrero, el incremento de la canasta básica fue de 2.2% en urbano y 2.8% en rural, porcentajes también por arriba de la inflación mensual en marzo (0.9%), agregó.
Pobreza por ingresos: aumento sostenido
Por otra parte, el INEGI reportó que la línea de pobreza por ingresos —que suma la canasta alimentaria y la no alimentaria— alcanzó cuatro mil 940.45 pesos mensuales en zonas urbanas, con un incremento de 5.6% anual y de 1.35% mensual.
En tanto, en las zonas rurales el valor de la canasta alimentaria y no alimentaria sumó tres mil 553.46 pesos en zonas rurales, lo que implicó un alza de 6.1% anual y de 5.6% mensual.
Incidencia de los rubros
En el ámbito rural, la canasta alimentaria tuvo una incidencia de 90.2% en la variación mensual en las Líneas de Pobreza por Ingreso.
En el urbano, la incidencia fue de 86.6%, con mayor peso de vivienda y servicios de conservación.
Los productos con mayor impacto fueron jitomate, limón y papa, además de alimentos consumidos fuera del hogar.






