La confianza del consumidor en México se deterioró en mayo de 2026 al ubicarse en 43.5 puntos, su menor nivel desde diciembre de 2022, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México (Banxico).
El retroceso mensual fue de 0.7 puntos, la caída más pronunciada en seis meses, mientras que en la comparación anual se desplomó 3.4 puntos, acumulando 17 meses consecutivos de descensos.
Componentes en retroceso
Todos los rubros que integran el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) cayeron en mayo de 2026.
La percepción sobre la situación económica del hogar respecto a hace un año cayó a 50.17 puntos, su nivel más bajo desde junio de 2023.
Las expectativas sobre la situación económica futura del hogar descendieron a 57.47 puntos, con disminuciones en 15 de los últimos 17 meses.
La valoración sobre la economía del país respecto a hace un año retrocedió a 37.27 puntos, su menor nivel desde octubre de 2022, acumulando 18 meses de caídas consecutivas, algo que no ocurría desde 2016-2017.
En cuanto a la expectativa de la economía nacional a 12 meses, bajó a 43.33 puntos, el nivel más bajo desde agosto de 2020, con 17 meses seguidos de retrocesos.
Finalmente, la disposición para adquirir bienes duraderos se redujo a 28.63 puntos, su menor nivel desde mayo de 2023, con cuatro meses consecutivos de caídas.
Hacia adelante
Grupo Financiero Monex destacó que el deterioro en la confianza refleja la cautela de los consumidores frente a un entorno marcado por la contracción en 0.6% de la economía mexicana en el primer trimestre de 2026, la revisión a la baja del crecimiento económico por Banxico y la persistente rigidez de la inflación subyacente.
Factores como las presiones inflacionarias, la volatilidad de los precios agropecuarios, las tensiones comerciales y migratorias con Estados Unidos, así como la incertidumbre internacional derivada del conflicto en Medio Oriente, han reforzado la percepción negativa.
Hacia adelante, la atención se centrará en la evolución de la inflación, las tasas de interés y el desempeño de la actividad económica, elementos clave para definir si la confianza de los consumidores logra estabilizarse o profundiza su tendencia a la baja.






