Por Adriana Urrea e Ivonne Martínez
En 20 años, la formalidad laboral en México sólo aumentó 0.25% al año, con lo que pasó de 39 a 44%, y ese bajo nivel que se mantiene respecto a la informalidad es lo que mantiene al país con bajo crecimiento y productividad, aseguró el analista económico, Santiago Levy.
Durante su participación en la Reunión Nacional de Consejeros Regionales 2026 de BBVA, comentó que hay varios factores dentro de la informalidad que agravan la situación y es que a la informalidad se suma la ilegalidad, porque en 2025, cuatro de cada 10 asalariados en empresas privadas eran informales, en violación a la Ley.
Refirió que combatir la informalidad, con las mismas condiciones fiscales actuales, “podríamos tener fácilmente tres o cuatro puntos más del PIB de recaudación con las mismas».
Baja productividad ligada a la economía informal
Refirió que pese a la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, en los últimos 25 años la productividad no aumentó e incluso hoy es más baja que entonces, por diversos factores, pero en particular por la participación de la informalidad en la economía.
“Lo más importante es la segmentación formal-informal… en promedio las empresas informales son mucho menos productivas que las empresas formales” y esto genera pérdidas económicas como país.
“Un peso de capital y trabajo invertido en una empresa formal le rinde al país 39% más y que el mismo peso invertido en una empresa informa”, puntualizó.
Costos laborales desincentivan la formalidad
Sin embargo, destacó que este comportamiento se mantiene en el país porque hay muchas leyes que se relacionan y que hacen más gravoso el pago de salarios, pues sólo entre trabajador y empleado se paga el 35% del sueldo para seguridad social, sin embargo, no se retribuye de la misma manera.
“El hecho de que si yo soy un asalariado, la empresa y yo, entre los dos, pagamos 35 por ciento de mi salario para que me den Infonavit, IMSS, Afores, etcétera; 35 por ciento de mi salario.¿Qué pasa si yo no voy a conseguir una pensión?, ¿y qué pasa si voy al IMSS y me dicen que regrese mañana porque no hay médico?, ¿y qué pasa si voy al IMSS y me dicen que el espacio de guardería para mi niño, que regrese dentro de tres años porque ahorita no hay espacio, pero dentro de tres años ya está en la primaria? Yo no recibo 35 por ciento de valor a cambio de 35 por ciento que aportamos, me está gravando la formalidad”, ejemplificó.
Lo anterior, genera que tanto trabajadores como empleadores prefieran la informalidad, además, de que hay una serie de medidas como el impuesto a la nómina que no incentiva la contratación formal.
Falta de incentivos y débil fiscalización
Asimismo, el que el gobierno federal ofrezca un servicio de salud universal para quien no cuenta con seguridad social, de la misma calidad de quien está en la formalidad, significa darles el mismo servicio a quien paga impuestos y a quien no, lo cual agrava el problema.
A eso se suma que las autoridades fiscalizadoras como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Servicio de Administración Tributaria no cuentan con medidas de sanción necesarias para que las empresas cumplan en sus obligaciones, entre otros.
“Estamos metidos en un esquema en donde todos perdemos: los trabajadores pierden, porque qué tipo de protección social reciben cuando están transitando entre la formalidad a la informalidad…Las empresas pierden, porque están invirtiendo continuamente en proyectos que no son rentables, desde el punto de vista social, aunque les den ganancias, y porque el régimen fiscal y el régimen laboral lo que les dice es: “Sé chiquito, sé informal, porque es lo que te conviene”, dijo.
Consideró que con las mismas tasas “podríamos tener fácilmente tres o cuatro puntos más del PIB de recaudación con las mismas”.
Oportunidad de reforma estructural para impulsar el crecimiento
Sin embargo, el analista resaltó que México tiene una oportunidad ante este entorno.
“El otro lado de la moneda de esta situación tan desastrosa, es que si la arreglamos es fácil, quiero enfatizar, “fácil” diseñar reformas que logren tres cosas a la vez: aumentar la productividad, mejorar la eficacia de la protección social y ampliar la base; porque estamos perdiendo en las tres dimensiones”, aseguró.
Consideró que se requieren medidas del tamaño del problema, y esto necesita una visión de largo plazo, y consideró que se necesita un proceso de reformas a las políticas públicas que originan el problema.






