La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, mantiene en Guerrero operaciones de atención a desplazados y diálogo en comunidades de la Montaña baja de la entidad, donde decenas de familias indígenas tuvieron que huir para escapar de la escalada de violencia entre los grupos criminales conocidos como “Los Tlacos” y “Los Ardillos”.
La funcionaria federal se trasladó por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum a comunidades del municipio de Chilapa de Álvarez, una de las zonas más afectadas por ataques armados, bloqueos y desplazamientos forzados registrados durante los últimos días.
A través de redes sociales, la titular de la Secretaría de Gobernación informó que el gobierno federal mantiene mesas de diálogo, acciones de atención humanitaria y acompañamiento directo a familias desplazadas, además de coordinación con fuerzas federales y autoridades estatales.
“La construcción de la paz y la estabilidad política se consolida mediante el diálogo abierto, permanente y el absoluto respeto al pacto federal”, publicó la funcionaria en la red social X.
Violencia entre “Tlacos” y “Ardillos” detonó la crisis de desplazados en Guerrero
El conflicto en la región se intensificó tras ataques armados atribuidos a “Los Ardillos”, grupo criminal con presencia histórica en la zona de Quechultenango y Chilapa, enfrentado desde hace años con “Los Tlacos” por el control territorial y rutas de operación ilícita.
Organizaciones indígenas y policías comunitarias denunciaron ataques con armas de alto calibre, drones explosivos y agresiones contra viviendas en comunidades como Tula, Xicotlán y Alcozacán, lo que provocó el desplazamiento de familias completas.
De acuerdo con reportes oficiales, al menos 96 personas resultaron desplazadas y seis más heridas durante la reciente escalada de violencia, aunque organizaciones comunitarias sostienen que la cifra real podría ser mayor.
Gobierno despliega en Guerrero fuerzas federales y apoyo humanitario a desplazados
La Secretaría de Gobernación informó que en la zona operan elementos de la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional y corporaciones estatales, como parte de un despliegue de más de mil efectivos federales y locales para reforzar la seguridad y facilitar el retorno de habitantes desplazados.
Durante las visitas a comunidades indígenas, Rosa Icela Rodríguez sostuvo reuniones con colectivos, habitantes y organizaciones civiles. Las autoridades federales reportaron entrega de alimentos, colchonetas, cobertores, atención médica y acompañamiento a familias afectadas.
En videos difundidos por Gobernación también se observan operativos de retorno de habitantes a comunidades parcialmente afectadas por incendios y ataques armados.
Persisten denuncias por crisis humanitaria en la región
La crisis en la Montaña baja de Guerrero reactivó denuncias de organizaciones indígenas y defensoras de derechos humanos sobre la situación de violencia crónica que enfrenta la región desde hace más de una década.
La policía comunitaria CIPOG-EZ sostiene que el conflicto ha dejado decenas de asesinatos y desapariciones desde 2014, además de desplazamientos recurrentes de población indígena.
En días recientes, comunidades denunciaron la quema de viviendas, ataques contra animales de trabajo y el uso de drones con explosivos durante incursiones armadas en distintas localidades serranas.
Aunque el gobierno federal reportó avances para estabilizar la zona y facilitar el regreso de algunas familias, organizaciones locales advierten que persisten condiciones de riesgo y presencia activa de grupos criminales en corredores rurales de Guerrero.
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