El gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó este jueves su respaldo a Michelle Bachelet rumbo a la sucesión de la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en momentos en que distintos gobiernos y bloques regionales comienzan a mover posiciones hacia el relevo internacional previsto para 2027.
Durante una reunión bilateral realizada este jueves, Sheinbaum reiteró el apoyo de México hacia la exmandataria chilena. También expresó su interés en que Naciones Unidas tenga por primera vez a una mujer al frente desde la fundación del organismo en 1945.
Distintos gobiernos y bloques regionales comenzaron a posicionarse mientras se acerca la salida del actual secretario general, António Guterres. Su mandato concluirá a finales de 2026.
A través de redes sociales, la presidenta mexicana sostuvo que la trayectoria política y diplomática de Bachelet representa una opción sólida para encabezar esfuerzos multilaterales. Mencionó temas como paz internacional, desarrollo sostenible y cooperación regional.
Con su apoyo a Michelle Bachelet, México ya está en la disputa diplomática por la ONU
Aunque el proceso formal de sucesión todavía no inicia, el respaldo público de México colocó a Michelle Bachelet dentro de la conversación geopolítica internacional. Además, mostró el interés del gobierno mexicano por influir desde etapas tempranas en la renovación del liderazgo global.
La elección de la persona titular de la Secretaría General de la ONU depende primero del Consejo de Seguridad. Después requiere la aprobación de la Asamblea General. Las grandes potencias conservan capacidad de veto y negociación política dentro de ese mecanismo.
Especialistas internacionales consideran que el apoyo anticipado de gobiernos latinoamericanos podría ayudar a posicionar candidaturas regionales frente a bloques europeos, asiáticos y africanos.
Sectores diplomáticos también impulsan la posibilidad de que una mujer encabece Naciones Unidas por primera vez. El argumento central apunta a renovar la representación política dentro de la estructura internacional creada tras la Segunda Guerra Mundial.
Michelle Bachelet: experiencia política y peso multilateral
Michelle Bachelet nació en Santiago de Chile el 29 de septiembre de 1951. Su trayectoria política quedó marcada por la represión que sufrió durante la dictadura de Augusto Pinochet y por su posterior ascenso dentro de organismos internacionales.
Su padre, el general de brigada Alberto Bachelet, permaneció leal al gobierno de Salvador Allende durante el golpe militar de 1973. El régimen militar lo encarceló y murió bajo custodia.
La exmandataria estudió medicina y posteriormente se especializó en pediatría y salud pública. También cursó formación en estrategia y defensa.
Con el retorno de la democracia chilena ocupó distintos cargos públicos. Primero encabezó el Ministerio de Salud. Después se convirtió en la primera mujer en dirigir el Ministerio de Defensa de Chile y de América Latina.
Gobernó Chile en dos periodos, 2006-2010 y 2014-2018. Durante sus administraciones impulsó reformas sociales, programas de protección infantil y cambios educativos e institucionales.
Bachelet también enfrentó cuestionamientos internacionales
En el ámbito internacional, Bachelet encabezó ONU Mujeres y después asumió como Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2018 y 2022.
Diversos organismos internacionales reconocieron su gestión por impulsar agendas de derechos humanos y protección de minorías. Sin embargo, organizaciones civiles y actores políticos cuestionaron algunas posiciones de Naciones Unidas frente a gobiernos como China, Venezuela y Nicaragua.
Pese a esas críticas, la expresidenta chilena mantiene uno de los perfiles más sólidos dentro del espectro diplomático latinoamericano. Su experiencia ejecutiva, conocimiento multilateral y red internacional le permiten conservar peso político en la discusión rumbo a la ONU.
Actualmente circulan distintos nombres para suceder a António Guterres. Sin embargo, sectores diplomáticos consideran que Michelle Bachelet conserva ventajas importantes por trayectoria, visibilidad internacional y capacidad de interlocución política.
El posicionamiento anticipado de México también refleja el interés del gobierno de Claudia Sheinbaum por ampliar presencia diplomática en escenarios multilaterales. Al mismo tiempo, coloca a América Latina dentro de una disputa global que comenzará a intensificarse conforme avance el relevo en Naciones Unidas.
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