La economía mexicana enfrenta un panorama mixto, pues mientras las exportaciones muestran resiliencia, la inversión se frena por la incertidumbre regulatoria y política, advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Alberto González Pandiella, jefe del equipo de México y Costa Rica en la OCDE, señaló que “el gran coste está viniendo por el lado de la inversión”, en contraste con el dinamismo exportador que mantiene cifras de crecimiento de dos dígitos en sectores como equipos de cómputo.
Entre los factores que limitan la inversión, destacó la posibilidad de una revisión anual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que generaría mayor incertidumbre, así como la reforma al Poder Judicial y los cambios regulatorios en sectores estratégicos como energía y telecomunicaciones.
En videoconferencia con motivo de la presentación de las “Perspectivas Económicas de la OCDE: América Latina”, refirió que el organismo prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) de México crezca 0.8% este año y se acelere a 1.8% en 2027, con un consumo privado moderado y una inflación persistente en servicios por encima del 4 por ciento.
Esta nueva estimación para 2026 implica un recorte respecto al 1.3% estimado en marzo pasado, pero una mejoría para el año próximo con relación al 1.7% previo.
El organismo recomendó reforzar ingresos fiscales, mejorar la calidad del gasto y acelerar la digitalización de regulaciones para facilitar inversión y empleo formal.






