Banco Azteca y Seguros Azteca presentaron la nueva Protección de Riesgos Digitales, un producto diseñado para respaldar a los clientes que sufran pérdidas patrimoniales derivadas de fraudes en línea, robo de identidad o extorsión cibernética, fenómenos que han ganado terreno con el crecimiento de las transacciones digitales.
La institución financiera explicó que la cobertura puede contratarse al abrir una cuenta de débito, agregarse a una cuenta activa o extenderse a las cuentas que el cliente mantenga en otras instituciones bancarias.
Además, cuando el incidente involucra una cuenta de Banco Azteca, el usuario no paga deducible.
La nueva protección contempla tres riesgos específicos. El primero es el fraude en línea, que cubre pérdidas ocasionadas por compras realizadas en sitios falsos o mediante anuncios fraudulentos difundidos en redes sociales.
La segunda cobertura corresponde al robo de identidad, que protege frente al uso no autorizado de información personal para generar cargos, abrir cuentas bancarias o realizar trámites no reconocidos.
También incluye cobertura por extorsión cibernética, que aplica en situaciones donde delincuentes recurren a amenazas, intimidación o chantaje a través de medios digitales para exigir pagos a las víctimas.
Estafas representan 90% del fraude bancario
Durante la presentación del producto, Alejandro Segura Magaña, director de Prevención de Fraudes en Grupo Salinas, advirtió que los clientes se han convertido en el principal objetivo de los defraudadores.
Explicó que actualmente las estafas representan alrededor de 90% del fraude que ocurre en los bancos de México, mientras que muchas reclamaciones no prosperan porque los usuarios compartieron información sensible, validaron operaciones biométricamente o realizaron transferencias creyendo que participaban en transacciones legitimas.
Ante ese panorama, señaló que Banco Azteca modificó su estrategia de protección y desarrolló un modelo denominado Seguridad en Capas, que coloca al cliente en el centro de los mecanismos de prevención.
La primera capa se enfoca en la educación financiera y digital mediante la campaña Ponte Atento, una plataforma informativa que busca ayudar a los usuarios a identificar modalidades de fraude y conocer herramientas de protección.
La segunda capa se basa en la autogestión de la seguridad, donde los clientes participan activamente mediante funcionalidades como el apagado de tarjetas desde la aplicación, la configuración de límites transaccionales y el uso de herramientas como Bóveda, diseñada para resguardar recursos bajo controles adicionales de acceso.
La tercera capa corresponde a los llamados controles silenciosos, sistemas tecnológicos que monitorean operaciones en tiempo real y pueden detener transacciones cuando detectan comportamientos inusuales o sospechosos.
Banco Azteca reporta reducción de reclamaciones por fraude
Segura Magaña destacó que la estrategia implementada ha permitido mejorar los indicadores de prevención de la institución.
Con base en información pública de la Condusef, aseguró que Banco Azteca logró una reducción de 50% en fraude y reclamaciones de clientes entre 2024 y 2026, además de una mejora cercana a 10% respecto de 2025.
Añadió que la participación activa de los usuarios sigue siendo un factor clave para reducir riesgos, junto con las herramientas tecnológicas y los mecanismos de monitoreo implementados por la institución financiera.
Cobertura de hasta 45 mil pesos al año
Por su parte, José Landaverde, director general de Seguros Azteca y Seguros Azteca Daños, señaló que el crecimiento de las operaciones digitales ha impulsado también el incremento de los fraudes cibernéticos, por lo que existe un riesgo residual incluso cuando los clientes aplican medidas preventivas.
Indicó que la Protección de Riesgos Digitales busca acompañar a los usuarios cuando una estafa o fraude ya se materializó y generó una afectación económica.
El directivo explicó que la póliza ofrece una suma asegurada de hasta 45 mil pesos anuales, monto que puede utilizarse en uno o varios siniestros durante el periodo de cobertura, hasta agotar el límite contratado.
La protección cubre las tarjetas de débito y crédito de Banco Azteca, así como las que los clientes poseen en otras instituciones bancarias reguladas.
En los casos relacionados con cuentas de otras instituciones financieras, la póliza considera un deducible de dos mil pesos. En contraste, cuando el fraude ocurre en una cuenta de Banco Azteca, el deducible es de cero pesos, lo que permite agilizar el proceso de investigación y resarcimiento.
Respecto al costo, la institución informó que el producto tiene un precio de 55 pesos mensuales o 600 pesos anuales, con el objetivo de ampliar el acceso a mecanismos de protección frente a riesgos digitales que afectan cada vez a más usuarios de servicios financieros.








