La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió mantener la tasa de interés de referencia en 6.50% por tercera ocasión consecutiva, pese al reciente repunte de la inflación, y anticipó que las futuras decisiones de política monetaria no necesariamente seguirán el rumbo de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos
En su sexto anuncio de política monetaria de 2026, el banco central explico que la determinación se sustentó en la evolución reciente de los precios, las perspectivas inflacionarias y las condiciones macroeconómicas del país.
Entre la primera quincena de julio y la primera de septiembre de 2026, la inflación general aumentó de 3.10% a 3.42%, impulsada principalmente por un incremento en el componente no subyacente.
Sin embargo, Banxico destaco que la inflación subyacente, considerada un mejor indicador de la tendencia de largo plazo de los precias, continuó moderándose al pasar de 3.95% a 3.79% durante el mismo periodo.
Además, señalo que las expectativas de inflación general para el cierre de 2026 disminuyeron, mientras que las previsiones de mayor plazo permanecieron estables, aunque todavía por encima de la meta permanente de 3.0 por ciento.
Banxico ajusta sus pronósticos de inflación
El instituto central revisó a la baja su pronóstico de inflación general para el tercer trimestre del año, aunque clevó las estimaciones para la inflación subyacente tanto del tercer como del cuarto trimestre de 2026.
A pesar de esos ajustes, mantuvo su previsión de que la inflación convergerá al objetivo de 3.0% durante el último trimestre de 2027.
La decisión refleja que, si bien el proceso desinflacionario continúa, aún persisten retos que requieren conservar una postura monetaria restrictiva para asegurar la estabilidad de precios.
Política monetaria no reaccionará de forma mecánica a la Fed
Uno de los principales mensajes del anuncio fue que la conducción de la política monetaria mexicana responderá a las condiciones internas y no necesariamente replicará los movimientos de la Reserva Federal.
La Junta de Gobierno considero factores como el comportamiento del tipo de cambio las distintas etapas del ciclo económico entre México y Estados Unidos, la ausencia de presiones de demanda en el mercado interno y el nivel de restricción monetaria vigente.
“Dado que las condiciones macroeconómicas en México son distintas a las de Estados Unidos, ls política monetaria no tendría que reaccionar de manera mecánica ante los ajustes previstos a la tasa de fondos federales”, enfatizó el banco central.
Con ello, Banxico dejó claro que conservara independencia en la toma de decisiones y evaluara cada ajuste con base en la evolución de la inflación y de la actividad económica nacional.
Economía mexicana pierde dinamismo
En su evaluación del entorno económico, Banxico señaló que durante el tercer trimestre de 2026 la economía mexicana habría moderado su ritmo de crecimiento.
El banco central prevé que continúen condiciones de holgura a lo largo del horizonte de pronóstico y advirtió que persisten riesgos a la baja para la actividad económica.
Ante ese escenario, reafirmó su compromiso de mantener las acciones necesarias para consolidar un entorno de inflación baja y estable, considerado esencial para fortalecer el crecimiento sostenible y preservar el poder adquisitivo de los hogares mexicanas








