La inflación en México volvió a acelerarse durante la primera quincena de septiembre de 2026 y se ubicó en 3.42% anual, luego de permanecer estancada durante dos quincenas en 3.26%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Con este resultado, la inflación alcanzó su nivel más alto desde la primera quincena de junio. Sin embargo, se mantuvo por octava quincena consecutiva por debajo de 4.0%, límite superior del rango objetivo del Banco de México (Banxico).
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un incremento de 0.33% en los primeros 15 días de septiembre, superior al avance de 0.09% observado en la segunda quincena de agosto.
Además de representar el mayor aumento para un periodo equivalente desde 2022, el dato superó la expectativa del consenso de analistas, que anticipaba una variación al alza de 0.28 por ciento.
Frutas, verduras, gas LP y educación impulsan la inflación
El repunte de la inflación quincenal respondió principalmente al aumento en los precios de frutas y verduras, al encarecimiento del gas doméstico LP y al alza estacional en servicios educativos derivada del inicio del ciclo escolar.
Entre los productos y servicios con mayores incrementos destacaron el jitomate, con un aumento de 22.79%; la cebolla, con 8.61%; la educación primaria, con 5.85%; la educación secundaria, con 5.33%; el gas doméstico LP, con 1.97%; el pollo, con 1.53%; y los servicios universitarios, con 1.10 por ciento.
También registraron aumentos la vivienda propia, las loncherías, fondas, torterías y taquerías, así como otros alimentos preparados.
En contraste, algunos productos ayudaron a contener las presiones inflacionarias. Los servicios profesionales disminuyeron 16.50%; la papa y otros tubérculos, 6.69%; el aguacate, 4.02%; la naranja, 3.95%; y el tequila, 2.91 por ciento.
Asimismo, bajaron los precios de productos para el cabello, automóviles, suavizantes y limpiadores, pañales y transporte en autobús foráneo.
Inflación subyacente, con desaceleración anual
La inflación subyacente, considerado un mejor indicador de la trayectoria de mediano y largo plazo de la inflación, aumentó 0.17% en la primera quincena de septiembre, frente al 0.04% observado en la segunda quincena de agosto.
Con ello, rompió una racha de tres quincenas consecutivas de desaceleración. No obstante, en comparación con periodos equivalentes registró su nivel más bajo desde 2020 y el segundo menor dato del que se tiene registro, únicamente por encima de 2012.
Al interior de este indicador, los precios de las mercancías avanzaron 0.13%, mientras que los servicios aumentaron 0.21 por ciento.
A tasa anual, la inflación subyacente se desaceleró a 3.79%, desde 3.83% en la quincena previa.
Así, acumuló tres quincenas consecutivas de descenso, alcanzó su nivel más bajo desde la segunda quincena de marzo de 2025 y sumó seis quincenas seguidas por debajo de 4.0 por ciento.
Inflación no subyacente acelera por sexta quincena consecutiva
Por su parte, la inflación no subyacente aumentó 0.88% quincenal, con lo que ligó seis quincenas consecutivas de aceleración.
Además, mostro su mayor avance para un periodo comparable desde 2016.
Dentro de este componente, los precios de frutas y verduras crecieron 3.38%, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno aumentaron 0.24 por ciento.
En su comparación anual, la inflación no subyacente se aceleró a 2.17%, desde 1,30% registrado en la segunda quincena de agosto.
De esta forma, acumuló cuatro quincenas consecutivas al alza y alcanzó su nivel más elevado desde la segunda quincena de mayo, reflejando una mayor presión proveniente de productos agropecuarios y energéticos.








