La edición 54 del Festival Internacional Cervantino concluyó su primera semana entre la vitalidad de su cartelera artística y los desafíos de convocar nuevamente a visitantes, comerciantes y habitantes a vivir este encuentro más allá de los recintos, en las calles y espacios públicos que forman parte de su identidad.
Aunque el encuentro convirtió a Guanajuato en sede de propuestas artísticas de ópera, danza, jazz, teatro, música contemporánea y electrónicas de México y el mundo, detrás de la diversidad de espectáculos y de algunas funciones con localidades agotadas, el arranque del encuentro también dejó señales de una menor afluencia turística y una actividad comercial más moderada que en 2025.
A una semana de su inauguración, el Cervantino llegó al cierre de su primera etapa con 212 funciones programadas, artistas de 29 países y la participación de 20 entidades federativas, en una edición que tiene a Francia como país invitado de honor.
Mientras los escenarios reciben propuestas internacionales y producciones de gran formato, en las calles y plazas de la ciudad persiste una conversación sobre la disminución del ambiente festivo en las calles que durante años caracterizó al encuentro.
Así, el Cervantino 2026 transita su primera semana entre la vitalidad de su cartelera artística y los desafíos de convocar nuevamente a visitantes, comerciantes y habitantes a vivir el Festival más allá de los recintos, en las calles y espacios públicos que forman parte de su identidad.
Lee: Mike Patton desata su “Perro mundo” en la Alhóndiga de Granaditas
Mike Patton y Mondo Cane abrieron el Cervantino con una noche de contrastes
El arranque estuvo marcado por “Mondo Cane”, de Mike Patton, en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas, donde el propio Festival reportó la presencia de miles de asistentes.
La propuesta del cantante estadounidense, construida alrededor de canciones italianas de las décadas de 1950 y 1960, abrió una semana de contrastes entre escenarios con fuerte demanda y otros en los que fueron visibles zonas sin ocupar.
El miércoles 7, la Orquesta Moderna, dirigida por Rosino Serrano, llevó a la Alhóndiga una big band de gran formato que propuso un diálogo entre jazz, música mexicana y sonoridades latinoamericanas.
El programa reunió composiciones de Serrano y Alex Mercado, arreglos vinculados con Enrique Nery y Eugenio Toussaint y nuevas lecturas de autores como Armando Manzanero y Consuelo Velázquez, con invitados como Iraida Noriega, Gianluca Littera, Francisco Lelo de Larrea y Fernando de Santiago.
La música se recibió con entusiasmo, pero en las gradas fue visible la diferencia de aforo, comparando con el lleno total del sábado en la inauguración.
Adriana Mater lleva al Teatro Juárez una historia de guerra, maternidad y perdón
En el Teatro Juárez, miércoles 7 y jueves 8, “Adriana Mater”, de Kaija Saariaho y Amin Maalouf, reunió al Estudio de Ópera de Bellas Artes, la Orquesta Juvenil Universitaria Eduardo Mata y el Coro Staccato, bajo la dirección concertadora de José Areán y la dirección escénica de Marcelo Lombardero. La obra fue ovacionada de pie.
La presencia de las entidades mexicanas tuvo también un componente de música tradicional. El viernes 9 de octubre, el Grupo Yolotecuani, dirigido por David Peñaloza García, presentó en Casa FIC-Jardín San Pedro Sones y canciones de Guerrero.
Esa misma jornada, la Orquesta Filarmónica de la UNAM, dirigida por Sylvain Gasançon y con Lukas Geniušas al piano, ocupó el Teatro Juárez; mientras la Alhóndiga recibió “La bella y la bestia”, cine-ópera de Philip Glass sobre la película de Jean Cocteau, interpretada por la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato.
La programación fue más amplia, tanto en el terreno de la danza, el teatro y la música, música contemporánea y música popular o electrónica nacional e internacional.

Primeros números, menos visitantes en el arranque
La percepción de una menor afluencia encuentra ya respaldo en cifras oficiales del municipio, pues de acuerdo con datos de la Dirección General de Turismo, Hospitalidad y Economía, Guanajuato capital recibió 27 mil 970 visitantes del 2 al 4 de octubre, frente a 34 mil 869 en el mismo periodo de 2025, es decir seis mil 899 menos, una disminución cercana a 20 por ciento.
La ocupación hotelera pasó de 65.43 a 62.4 por ciento y la derrama económica descendió de 56.1 a 46.5 millones de pesos. El sábado 3, sin embargo, alcanzó un pico de 77.96 por ciento de ocupación.
Por separado, la Secretaría de Cultura de Guanajuato informó este sábado que en la primera semana se registraron 15 mil 856 asistencias a museos y exposiciones oficiales vinculadas con su programación, además de mil 627 asistentes en actividades artísticas de participación guanajuatense que ya cuentan con registro, para un acumulado de 17 mil 483 asistencias dentro de ese universo específico.
La cifra no corresponde a la asistencia total del Cervantino, pues al cierre de esta primera semana no se ha hecho público un concentrado general de accesos efectivos por función, pues los boletos vendidos, los registros, las cortesías y las personas que finalmente ingresan a un recinto no pertenecen a la misma numeralia.
Un sábado de alta demanda y memoria musical
La jornada del sábado 9 de octubre, concentró algunas de las propuestas de mayor demanda, por ejemplo a las 17:00 horas, Sardegna Teatro presentó en el Teatro Cervantes Tragùdia. “El canto de Edipo”, escrita y dirigida por Alessandro Serra.
A las 18:00 horas, la coreógrafa francesa Leïla Ka lleva al Teatro Principal “Maldonne,” pieza para cinco intérpretes que explora cuerpo, identidad, memoria y feminidad.
A las 19:00 horas, la Compañía Antonio Gades presentó en la Explanada de la Alhóndiga “Carmen”, de Antonio Gades y Carlos Saura, con boletos agotados y acceso gratuito en gradas mediante registro previo.
No se trata de una representación cantada de la ópera de Bizet, sino de la emblemática creación de danza española y flamenco construida por Gades y Saura.
A las 20:00 horas, el Auditorio del Estado recibió “Alma mía”, un homenaje a María Grever, con la Orquesta Sinfónica Juvenil Vientos Musicales y el Coro de Comonfort, bajo la dirección de Francisco Balboa, y Denise Gutiérrez como invitada.
El concierto, gratuito mediante registro, conmemoró el 75 aniversario luctuoso de la compositora leonesa y buscó recuperar la amplitud de un catálogo de más de 800 obras que rebasa ampliamente sus canciones más conocidas.
Media hora después, en el Teatro Juárez, “Camerata Salzburg” y la violinista española María Dueñas ofrecieron un programa con Mozart, Mendelssohn y Beethoven, con boletos agotados.
Pygmalion y los grandes coros de ópera encabezan el domingo
La programación siguió este domingo 11 con la segunda función de Maldonne, de Leïla Ka, en el Teatro Principal y en el foyer del Teatro Juárez, Diego Morábito con una charla introductoria al concierto del Ensamble Pygmalion.
Además del ensamble francés, dirigido por Raphaël Pichon, que presentó en el Teatro Juárez Mundo, «Buenas noches», un recorrido por repertorios alemanes que conducen hacia Johann Sebastian Bach y concluyó con Nach dir, Herr, verlanget mich, una de sus primeras cantatas.
A las 17:00 horas habrá una segunda función de “Tragùdia”. El canto de Edipo en el Teatro Cervantes y, en la Plaza de San Roque, el Proyecto Ruelas presentará “Donde nacen los sueños”, de Soy del Puño Colectivo de Teatro Comunitario.
La jornada dominical cerrará a las 19:00 horas en la Explanada de la Alhóndiga de Granaditas con Aliento colectivo: grandes coros de la ópera, encuentro entre la Banda de Música del Estado de Guanajuato, dirigida por Adalberto Tovar, y la Compañía de Ópera de Saltillo, bajo la dirección de Alejandro Reyes.
El programa reúne fragmentos de Verdi, Puccini, Mascagni, Bizet y Wagner y cuenta con acceso gratuito en gradas mediante registro previo.
Una ciudad que extraña otro Cervantino
Más allá de los escenarios, el cierre de la primera semana dejó abierta la conversación sobre la relación del Festival con la ciudad, pues este año, por segunda edición consecutiva, las tradicionales banderas de los países participantes no se colocaron en la Plaza de las Ranas.
La alcaldesa Samantha Smith informó que el municipio solicitó formalmente al FIC su regreso y ofreció incluso hacerse cargo de la instalación; hasta ahora no se ha informado públicamente la razón de su ausencia.
Habitantes y comerciantes coinciden en recordar un Cervantino que se encontraba caminando, pues títeres, juglares, música, teatro, circo, talleres y funciones gratuitas o espontáneas ocupaban plazas, jardines, escalinatas y callejones.
La discusión no significa necesariamente que la programación actual sea de menor calidad; varios de los testimonios señalan precisamente lo contrario, pues el reclamo se concentra en la percepción de que el Festival se replegó de la calle y que existe una mayor distancia entre la cartelera institucional y la vida cotidiana de la ciudad.
El reclamo por recuperar la esencia callejera del Cervantino no es nuevo
Esa memoria tiene antecedentes concretos con el Festival Internacional Cervantino Callejero impulsado por el Centro Libre de Experimentación Teatral y Artística, CLETA, comenzó en 1975 como una propuesta paralela.
Todavía en 2009, Enrique Cisneros Luján, uno de sus fundadores, reportaba más de 300 funciones gratuitas de teatro callejero en plazas, parques, escalinatas y otros espacios de Guanajuato.
El Tianguis de los Hippies no desapareció en esta edición, pues está instalado en la zona de Mendizábal y Granaditas con cientos de comerciantes, sin embargo, habitantes recuerdan que en otros años su presencia se extendía hacia más zonas de la ciudad, incluida el área del Jardín El Cantador, hoy con una actividad mucho menor durante varios horarios de esta primera semana.
Tampoco es exacto afirmar que el cobro en espacios abiertos sea una novedad, pues la Explanada de la Alhóndiga ha tenido boletaje desde hace años y en 2026 varias funciones mantienen acceso gratuito en gradas mediante registro previo.
La queja que aparece con mayor frecuencia es que hay menos espontaneidad, menos actividad callejera y más barreras para encontrarse con un espectáculo sin haber planeado previamente el acceso.
En recorridos realizados por AMEXI durante esta primera semana, las calles del Centro Histórico mostraron por momentos una circulación notablemente menor a la de otras temporadas cervantinas.
Comerciantes hablaron de reducciones de entre 30 y 70 por ciento en afluencia y de entre 20 y 30 por ciento en ventas; uno de ellos recordó los antiguos “ríos de gente” que obligaban incluso a cerrar calles.
El Día de Muertos entra en la comparación
La comparación con el Festival de Día de Muertos aparece cada vez con mayor frecuencia entre habitantes y comerciantes.
Ya en 2023, trabajadores del sector turístico declaraban que esperaban una mejor temporada de muertos que la del Cervantino; esta semana comerciantes y guías volvieron a señalar que la celebración de noviembre consigue llenos y ventas que desde hace años no observan durante el FIC.
Los números ayudan a explicar esa percepción, pues en 2025, el Festival de Día de Muertos de Guanajuato capital reportó 414 mil 820 asistentes durante cinco días, ocupación hotelera de 100 por ciento y una derrama de 291 millones de pesos.
Las metodologías de conteo de ambos festivales no son directamente comparables, pero la dimensión alcanzada por una celebración relativamente reciente muestra que Guanajuato conserva intacta su capacidad de desbordar hoteles, calles, túneles y plazas cuando la convocatoria se convierte en una experiencia masiva de ciudad.
Así, la primera semana del Cervantino 54 terminó con artistas y compañías de gran nivel, funciones agotadas y una oferta que mantiene su alcance internacional, pero también con menos visitantes en el arranque, una numeralia general de público todavía no publicada y una ciudad que discute qué ha cambiado en su relación con el Festival.
Quizá la pregunta no sea únicamente cómo renovar la programación, sino cómo recuperar aquella capacidad de salir del programa, ocupar una plaza, doblar una esquina y encontrarse inesperadamente con el Cervantino.







