Después de casi 200 años fuera del país, el Códice Azcatitlan regresó a México para contar nuevamente la historia del pueblo mexica desde el Museo Nacional de Antropología (MNA), donde permanecerá hasta el 6 de diciembre de 2026.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y el Ministerio de Cultura de Francia, mediante la Biblioteca Nacional de Francia, organizaron la exposición El Códice Azcatitlan. México-Francia, 200 años de amistad.
La muestra abrió sus puertas este jueves 17 de septiembre, en el marco de la “Gran Fiesta Franco-Mexicana”, programa cultural binacional que reúne cerca de 200 actividades para conmemorar dos siglos de relaciones diplomáticas entre ambos países.
El acuerdo entre México y Francia permitió el traslado temporal del Códice Azcatitlan a la Ciudad de México y del Códice Boturini a París, donde la Biblioteca Nacional de Francia también lo exhibirá ante el público.
Durante la inauguración, la secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, explicó que la iniciativa surgió a partir de una propuesta de la comunidad hñähñu de Ixmiquilpan, Hidalgo, que pidió el regreso del Códice Azcatitlan a territorio mexicano.
La funcionaria destacó que la petición coloca en el centro la relación de los pueblos originarios con su memoria y patrimonio.
“El intercambio temporal y recíproco lo acordaron finalmente la Presidenta Claudia Sheinbaum y el Presidente Emmanuel Macron, en noviembre de 2025, en el marco de los 200 años de relaciones diplomáticas entre nuestros países”, señaló.
México y Francia fortalecen la diplomacia cultural
El secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco Álvarez, describió la exposición como un acto de confianza entre México y Francia y planteó que el intercambio puede impulsar nuevos proyectos de investigación, digitalización y conservación.
“Queremos convertir esa confianza en agenda, investigación conjunta, digitalización de acceso abierto, intercambio de conservadores y formación de especialistas”, afirmó.
Velasco Álvarez también destacó el papel de la diplomacia cultural para acercar a las sociedades de ambos países.
“La mejor diplomacia no se limita a que los Estados se encuentren, permite que sus sociedades se conozcan”, expresó.
Por su parte, la embajadora de Francia en México, Delphine Borione, destacó que las exposiciones en México y Francia permitirán que públicos de ambos países y visitantes internacionales conozcan la riqueza y diversidad de la historia mexicana.
La embajadora de México en Francia, Blanca Jiménez Cisneros, reconoció el trabajo conjunto de académicos, especialistas en conservación, arqueólogos, museógrafos y personal aduanero para concretar el intercambio de los manuscritos.
Jean-Charles Bédague, director de las colecciones de la Biblioteca Nacional de Francia, señaló que esa institución conserva un conjunto excepcional de manuscritos mexicanos y resaltó el trabajo de investigadores de ambos países.
“Su estudio requiere el entrecruzamiento de disciplinas, lenguas y tradiciones científicas”, afirmó.
Un manuscrito que cuenta la historia mexica
El Códice Azcatitlan reúne 20 fojas elaboradas en el Valle de México y combina el sistema pictográfico mesoamericano con la escritura europea.
El documento se divide en tres grandes secciones. La primera narra la migración de los mexicas desde Aztlan hasta la fundación de México-Tenochtitlan; la segunda registra a los tlatoque de la ciudad y acontecimientos de sus gobiernos, mientras que la tercera aborda la llegada de los españoles, la conquista y la evangelización.
Baltazar Brito Guadarrama, etnohistoriador, titular de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia y responsable de la curaduría, destacó la relevancia del manuscrito para comprender la manera en que los pueblos construyen y transmiten sus propias historias.
“Es un manuscrito relevante para nosotros como mexicanos, pero también se inscribe dentro de esa gran tradición historiográfica donde los pueblos intentan contar sus historias”, explicó.
Seis ejes para acercarse al Códice Azcatitlan
La exposición ocupa la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Nacional de Antropología y reúne 25 piezas arqueológicas y etnográficas que permiten conocer materiales, técnicas y procesos relacionados con la elaboración y conservación de los códices.
La muestra se articula en seis ejes:
- “Códices originarios: tradición prehispánica”.
- “Pervivencia cultural: los códices virreinales”.
- “Del origen al acervo”.
- “Códice Azcatitlan”.
- “Mitos fundacionales y las migraciones míticas”.
- “Descubrimientos y perspectivas actuales”.
El recorrido incluye facsimilares de nueve manuscritos prehispánicos y novohispanos, entre ellos el Bodley, que relata las hazañas del gobernante mixteco Ocho Venado Garra de Jaguar; el Boturini, que cuenta el viaje mítico de los mexicas desde Aztlan; el De la Cruz-Badiano, considerado el primer tratado herbolario de América, y el Mendocino, que reúne información sobre la historia, tradiciones y sistema tributario mexica.
El público también podrá observar piezas arqueológicas de distintas culturas, como machacadores de piedra utilizados para apisonar papel, una vasija tipo códice y puntas de proyectil mexicas del Posclásico Tardío, periodo que comprende de 1200 a 1521 d.C.
La exposición incorpora además un pectoral antropomorfo de la tradición Mezcala, jícaras con colorantes naturales y un textil de la cultura hñahñu u otomí.
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Con esta exhibición, México recibe nuevamente un manuscrito que permaneció fuera del país desde 1840 y abre al público una oportunidad para acercarse a la historia mexica a través de uno de sus documentos pictográficos más relevantes.
El Códice Azcatitlan. México-Francia, 200 años de amistad permanecerá abierta hasta el 6 de diciembre de 2026 en el Museo Nacional de Antropología. La entrada es gratuita.








