La compañía El cuerpo mutable/teatro del movimiento presentará Luna de Shanghai, una obra con la que la coreógrafa Lidya Romero celebra 50 años de trayectoria artística. La pieza se presentará el sábado 13 y el domingo 14 de junio en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario.
Inspirada en el imaginario del Lejano Oriente, la obra reúne referencias a la cultura china y japonesa, el cine asiático y la literatura para construir una narrativa visual y sensorial que rompe con la linealidad temporal. A través de personajes transgresores y una atmósfera cargada de melancolía, erotismo e intriga, Luna de Shanghai reflexiona sobre la condición humana y los procesos de hibridación cultural en un mundo globalizado.
La propuesta escénica nace de la fascinación por el exotismo del Lejano Oriente y de la reinterpretación occidental de las tradiciones artísticas de China y Asia del Este, fenómeno que tuvo gran relevancia en Europa entre los siglos XVII y XVIII. En este contexto, “Oriente” se convierte en signo, metáfora y geografía imaginaria para dar forma a una ficción poética profundamente evocadora.
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Referencias culturales y sensoriales
La obra se alimenta de una amplia constelación de referencias culturales y afectivas: los muñecos kokeshi japoneses, los aromas de la cocina asiática, la ornamentación de los barrios chinos, así como la atmósfera cinematográfica de Wong Kar-wai, la épica visual de Akira Kurosawa, los principios del budismo zen, la literatura de Yukio Mishima y la filosofía estética del Kintsugi.
Todos estos elementos se entrelazan para construir un universo escénico donde convergen la sensualidad, la nostalgia y la exploración de las contradicciones humanas.
Construida como una narración cinematográfica, Luna de Shanghai propone una sucesión de imágenes abstractas que desafían la linealidad temporal. La obra transita entre encuentros y desencuentros, momentos de incertidumbre y acontecimientos afortunados, alternando constantemente entre lo luminoso y lo sombrío, el pasado y el presente.
Tradición, modernidad y experiencia humana
Al igual que los sabores agridulces característicos de muchas tradiciones culinarias orientales, la pieza combina elementos tradicionales y contemporáneos para ofrecer una experiencia inquietante y atractiva. Sus personajes, concebidos desde la poética de figuras decadentes, outsiders y transgresoras, exploran las profundidades de la experiencia humana.
La obra también reflexiona sobre el diálogo entre sociedades milenarias y las dinámicas de la contemporaneidad globalizada, planteando un encuentro entre tradición y modernidad, memoria e imaginación.
Como antesala de Luna de Shanghai, se presentará la obra “Special Delivery” (2004), una coreografía de ocho minutos interpretada por un elenco de hombres y mujeres caracterizados como “muñecas” en sus cajas. La pieza celebra el mes del Pride y conmemora los 21 años de esta creación, acompañada por la música de la película Verano del ’42.






