La fotografía oficial de la Selección Mexicana en el Museo Nacional de Antropología tuvo como escenario la majestuosa Piedra del Sol, un monolito de casi 25 toneladas que ha fascinado a historiadores, arqueólogos y visitantes durante más de dos siglos.
Mientras las imágenes del Tri recorrieron las redes sociales y medios de comunicación, pocos se dieron cuenta que detrás de los jugadores se encontraba una de las obras maestras de la civilización mexica.
Se trata de una pieza que narra la creación y destrucción del mundo, la cual sobrevivió a la conquista española, permaneció enterrada durante siglos y actualmente es la protagonista de la Sala Mexica del museo.
Además de la fotografía oficial, los seleccionados tuvieron la oportunidad de conocer de cerca la historia y simbolismo de este emblemático monolito, conocido popularmente como el “Calendario Azteca”, aunque los especialistas coinciden en que su significado es mucho más complejo.
A propósito de esta histórica fotografía, repasamos 10 datos sorprendentes sobre la Piedra del Sol que ayudan a entender por qué es uno de los mayores símbolos de la identidad mexicana.
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Los 10 datos que quizá no conocías de la Piedra del Sol
1. No es un calendario como tal
Aunque es conocida popularmente como “calendario azteca”, especialistas señalan que la Piedra del Sol no se diseñó únicamente para medir el tiempo, sino como una representación de la cosmogonía mexica y la creación del universo.
2. Pesa más de 24 toneladas
El monolito tiene un peso aproximado de 24.5 toneladas y un diámetro de 3.6 metros, lo que la convierte en una de las esculturas más imponentes del mundo prehispánico.
3. Se hizo con piedra volcánica del Valle de México
Está elaborada en basalto de olivino, material que se habría extraído del sur de la Cuenca de México, posiblemente en zonas como Xochimilco o San Ángel.
4. La descubrieron en 1790 en la Plaza Mayor
La Piedra del Sol la encontraron el 17 de diciembre de 1790 durante trabajos urbanos en el lado sur de la Plaza Mayor de la Ciudad de México, en el actual Centro Histórico.
5. Estuvo enterrada por siglos
Se cree que permaneció oculta bajo tierra durante casi 200 años, luego de que en el siglo XVI la voltearan y enterraron por órdenes eclesiásticas.
6. Representa el mito de los cinco soles
Su iconografía narra la destrucción y creación de cinco eras del mundo según la cosmovisión mexica, conocidas como los “cinco soles”.
7. En su centro está el dios Tonatiuh
El rostro que aparece al centro del monolito representa a Tonatiuh, dios del Sol, rodeado por el símbolo del “Nahui Ollin”, que representa el movimiento del Quinto Sol.
#SabíasQue En el centro de la Piedra del Sol se encuentra el glifo 4 Movimiento (nahui ollin), nombre del Quinto Sol pic.twitter.com/ksATkjDzrV
— INAH (@INAHmx) April 1, 2017
8. Tiene una posible fecha grabada del siglo XV
Se identificó la inscripción “13 caña”, que correspondería al año 1479, lo que sugiere que la pieza pudo concluirse durante el gobierno de Axayácatl.
9. Tuvo varios traslados antes de llegar al museo actual
Tras su descubrimiento, se colocó en la Plaza Mayor, luego en la Catedral Metropolitana, después en el antiguo Museo Nacional y finalmente en 1964 llegó al Museo Nacional de Antropología. Cuando se trasladó a este museo miles de personas salieron a observar el recorrido; el monolito lo despidieron del antiguo recinto con “Las Golondrinas”.
¿Sabias que la Piedra del Sol, se trasladó del costado de la torre oriental de la catedral metropolitana al Museo Nacional en 1885?. Así se exhibía en la Galería de Monolitos a inicios del siglo XX. #México D.F., ca. 1908 #LaFotoDeLaSemanaFN #INAH @INAHmx @mna_inah @MuseoCulturas pic.twitter.com/u5DZpNf2ER
— Fototeca Nacional (@FototecaINAH) July 26, 2018
10. Originalmente estaba pintada de colores
Aunque hoy se aprecia en el tono natural de la piedra, diversas investigaciones concluyeron que la Piedra del Sol se decoró con pigmentos rojos, amarillos, azules y negros. Estos colores reforzaban su relación con el culto solar y permitían distinguir con mayor claridad los símbolos y glifos que la componen, pero con el paso de los siglos, la exposición a la intemperie y el desgaste natural hicieron que la policromía desapareciera casi por completo.






