Guardián de las almas, compañero en el camino al Mictlán y símbolo de la identidad mexicana, el xoloitzcuintle es mucho más que un perro de apariencia singular, pues su presencia está ligada a las creencias de los pueblos prehispánicos, al arte y a las tradiciones que han mantenido vivo su significado a lo largo de los siglos.
También conocido como xolo, este perro originario de México ocupa un lugar especial en la memoria cultural del país.
Su imagen trascendió las antiguas narraciones sobre la muerte y el inframundo para convertirse en un referente de la historia, la creación artística y la relación entre las comunidades y su patrimonio.
Ese legado recibió un nuevo reconocimiento cuando el Gobierno de la Ciudad de México publicó en la Gaceta Oficial capitalina un decreto que declara Patrimonio Cultural Inmaterial los saberes, prácticas y expresiones culturales asociados al xoloitzcuintle.
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¿Qué significa el xoloitzcuintle en la cultura mexicana?
El xoloitzcuintle está vinculado con la cosmovisión de los pueblos prehispánicos, particularmente por las creencias que lo relacionan con el tránsito de las almas hacia el Mictlán, el lugar de los muertos en la tradición mexica.
De acuerdo con estas narraciones, el perro acompañaba a las personas fallecidas durante su recorrido por el inframundo y las ayudaba a cruzar los obstáculos que encontraban en el camino, por ello, su figura quedó asociada con la muerte, la protección y el acompañamiento espiritual.
Esta relación con el mundo de los muertos explica parte de su presencia en las representaciones culturales del Día de Muertos, aunque su significado es mucho más amplio y no se limita a esta celebración.
¿Cómo es el perro xoloitzcuintle?
El xoloitzcuintle es una raza canina mexicana reconocida por su apariencia característica, especialmente por la ausencia de pelo en buena parte de sus ejemplares, aunque también existen variedades con pelaje.
Su aspecto, que suele incluir piel visible y orejas erguidas, lo distingue de otras razas. Su presencia en la historia del país permite que se le represente en distintas expresiones artísticas y culturales, desde piezas arqueológicas hasta pinturas y obras contemporáneas.
Más allá de sus características físicas, el xoloitzcuintle representa un vínculo entre la memoria histórica y la vida cotidiana. Para muchas personas, también es un compañero de vida que forma parte de las familias mexicanas.
El xoloitzcuintle como símbolo del arte y la identidad nacional
La figura del xoloitzcuintle inspira a artistas y creadores de distintas épocas; su presencia en el imaginario mexicano se ha mantenido a través de representaciones visuales, relatos, investigaciones y expresiones populares.
Uno de sus vínculos más conocidos con el arte mexicano se encuentra en la obra de Diego Rivera y Frida Kahlo, quienes incorporaron perros de esta raza a su entorno y a algunas de sus representaciones artísticas.
Así, el xolo dejó de ser únicamente una figura relacionada con las creencias ancestrales para convertirse también en un símbolo de identidad, memoria y patrimonio cultural.
¿Por qué el xoloitzcuintle fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de CDMX?
El Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada Molina, declaró Patrimonio Cultural Inmaterial los saberes, prácticas, expresiones y representaciones culturales asociados al xoloitzcuintle.
El decreto que entró en vigor en octubre de 2026 reconoce el valor histórico, simbólico, cosmogónico, social e identitario de los conocimientos construidos alrededor de este perro mexicano.
La declaratoria no protege al animal en sí mismo, ni a la raza canina, sus variedades o características biológicas, sino que su objetivo es preservar las expresiones culturales, creencias y conocimientos que distintas comunidades han transmitido y recreado a lo largo del tiempo.
¿Cómo se preservará el patrimonio cultural asociado al xoloitzcuintle?
La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México coordinará la elaboración de un Plan de Salvaguardia en un plazo máximo de 180 días naturales, contados a partir de la entrada en vigor del decreto, el 28 de octubre de 2026.
El plan se desarrollará con la participación de comunidades, grupos, personas e instituciones relacionadas con estos saberes y deberá establecer acciones para su identificación, documentación, investigación, valoración, transmisión y difusión.
Además, la dependencia incorporará las expresiones culturales asociadas al xoloitzcuintle a la Plataforma Digital del Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México.



