Aficionadas y aficionados de todas las edades y Armando González vivieron esta tarde momentos tan llenos de emociones, porque los primeros fueron a despedirlo y el segundo se entregó, como siempre, a sus fans, en un momento del adiós, porque en poco tiempo se subirá al avión que lo llevará al Olympiacos, con sede en El Pireo, cerca de Atenas, Grecia.
Ataviados con la playera rojiblanca de Chivas de Guadalajara y con el número 34 que portó el último goleador del Rebaño Sagrado, los aficionados también portaron fotografías grandes de cuerpo completo del apodado “Hormiga”.
“No te vayas”, le gritaron los aficionados, “te amamos”, le dijeron otras y unas más expresaron “cásate conmigo”, con tal de que no deje el Rebaño Sagrado
Muy temprano llegaron los aficionados a las instalaciones de Verde Valle, donde aguantaron tortuosamente los inclementes rayos del sol en una fila para ser los primeros en poder estar cerca de su ídolo.
Armando González
En Verde Valle hizo Armando González su última aparición enfundado con el uniforme de Chivas de Guadalajara, tuvo un convivio de despedida con sus coequiperos, quienes son testigo del primer jugador que sale al extranjero después de integrar la Selección de México que participó en el Mundial 2026.
Como siempre, Armando González fue el último en llegar a la puerta de salida y en atender uno a uno a cada una de las aficionadas y los aficionados en medio de un torbellino de emociones.
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Los aficionados, detrás de una valla metálica, estuvieron uno a uno cerca de su goleador, quien tomó el teléfono para la selfie, la foto del recuerdo eterno, en algunos casos; para agarrar la playera de su fan para estampar su firma, en otros.
Los niños, con sus sonrisas de alegría, fueron los más emocionados, y algunas personas le llevaron un regalo y él dio un “gracias”, mientras que alguien de las jovencitas recibió un abrazo efusivo.
La Hormiga terminó su sesión de foto y autógrafos y los aficionados lo despidieron también con la añeja porra en el futbol mexicano “Chiquitibum a la bim bom ba. Chiquitibum a la bim bom ba. Hormiga, Hormiga, ra, ra, ra”.
Y Armando “La Hormiga” González se fue a cumplir su sueño, jugar en el futbol europeo, aunque sea en Grecia, pero con un gran futuro a sus 23 años de vida.






