Moody’s Ratings redujo la calificación de México de Baa2 a Baa3, ubicándola en el último escalón con grado de inversión.
Además, modificó la perspectiva de negativa a estable, lo que refleja que la agencia no anticipa recortes adicionales inmediatos de la calificación de México.
Deterioro fiscal y apoyo a Pemex
La evaluadora internacional de riesgo crediticio explicó que esta acción refleja un deterioro sostenido de la solidez fiscal de México, acelerado desde 2024, que se prevé continuará por el gasto rígido, una base de ingresos limitada y el apoyo recurrente a Petróleos Mexicanos (Pemex).
Estos factores que restringen la capacidad del gobierno para estabilizar la deuda en un entorno de bajo crecimiento.
La agencia señaló que, aunque México conserva una economía amplia y diversificada con acceso preferencial al mercado estadounidense, las prioridades políticas como la soberanía energética y el gasto redistributivo han debilitado la credibilidad de la política fiscal.
Déficit elevado y deuda en aumento
Refirió que el déficit se mantiene elevado y la deuda pública alcanzó 49.3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, con previsiones de acercarse al 55% en 2028.
Moody’s destacó que la perspectiva estable obedece a que el debilitamiento fiscal será gradual y estará parcialmente compensado por la estabilidad macroeconómica y la capacidad de respuesta de las políticas.
Si bien el apoyo continuo a Pemex seguirá limitando la consolidación fiscal, precisó que México no enfrenta desequilibrios macroeconómicos que amplifiquen los riesgos fiscales.
Además, las autoridades mantienen una capacidad demostrada para ajustar las políticas monetarias y macroeconómicas en respuesta a las perturbaciones, subrayó la calificadora en su reporte.
Hacienda defiende grado de inversión
Por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) subrayó que, pese al ajuste de Moody’s, el país conserva el grado de inversión con las ocho agencias que evalúan su deuda soberana.
Señaló que la calificadora no anticipa cambios adicionales en los próximos 18 meses y reconoció la conducción prudente de las políticas monetarias y macroeconómicas.
Hacienda destacó que en 2025 se realizó un ajuste fiscal equivalente a 1.3% del PIB, el mayor desde 1995, lo que permitió avanzar en la estabilización de la deuda sin comprometer programas sociales ni la estabilidad macroeconómica.
En este contexto, agregó, México mantiene acceso favorable a los mercados financieros internacionales, reservas por 257 mil millones de dólares y una Línea de Crédito Flexible de 24 mil millones de dólares por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que refuerza su capacidad de respuesta ante episodios de volatilidad.
Advierten riesgo si México pierde grado de inversión
Al respecto, la directora de Análisis Económico-Financiero de Grupo Financiero BASE, Gabriela Siller, resaltó que, con esta acción, dos de las tres principales calificadoras mantienen la calificación crediticia de México a un escalón de perder grado de inversión (Moody’s y Fitch Ratings), mientras que S&P Global mantiene la calificación a dos escalones, aunque con perspectiva negativa.
Explicó que la calificación crediticia es relevante pues los inversionistas la toman como una señal del nivel de riesgo.
Perder el grado de inversión implicaría mayores costos de financiamiento para personas, empresas y gobierno, que derivaría en un mayor deterioro de la economía de México, advirtió.
Para evitar más recortes, el gobierno de México debe priorizar el gasto en infraestructura, no anunciar más programas sociales e incentivar el crecimiento económico reduciendo la incertidumbre, consideró Siller.






