El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que el entorno de debilitamiento de la economía mexicana fue determinante para que Moody’s redujera la calificación crediticia del país, dejándolo a sólo un nivel de perder el grado de inversión.
En su publicación semanal Análisis Económico Ejecutivo, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) alertó que esta decisión podría reflejarse en un alza de las tasas de interés y encarecer el costo financiero de la deuda, debilitando las finanzas públicas.
PIB cae en el primer trimestre
Refirió que, de acuerdo con cifras del INEGI, el Producto Interno Bruto (PIB) registró una caída trimestral de 0.69 en el primer trimestre del año, confirmando el menor dinamismo de la actividad económica.
A su interior, las actividades secundarias (industria) retrocedieron 1.0%, principalmente por la caída de 2.2% en la construcción y 0.8% en la manufactura.
Las actividades terciarias (servicios) moderaron su desempeño, reflejando un menor dinamismo del consumo.
La minería mostró un ligero avance de 0.04% trimestral y 2.7% anual, su primera variación positiva desde 2023.
En comparación anual, el PIB apenas creció 0.4%, muy por debajo del 1.6% del trimestre previo.
Riesgos para inversión y finanzas públicas
El CEESP subrayó que la baja de Moody’s refleja la creciente preocupación por la incertidumbre interna y externa, marcada por inseguridad, tensiones comerciales con Estados Unidos y dudas sobre la salud de las finanzas públicas.
Precisó que aunque México aún conserva el grado de inversión, la acción de Moody’s y el debilitamiento económico podrían extenderse, afectando la inversión, la ocupación formal y el bienestar de los hogares.






