La obesidad es una crisis de salud pública para la que se requiere un enfoque integral que incluya factores biológicos, sociales y de salud mental, advirtió la investigadora del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” (INPRFM), Edith Sánchez Jaramillo.
De acuerdo con organismos internacionales de salud, la obesidad ha aumentado de forma sostenida en las últimas décadas y está asociada con enfermedades crónicas como diabetes, padecimientos cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, así como trastornos emocionales, lo que la convierte en uno de los principales retos sanitarios a nivel global.
Obesidad requiere enfoque que incluya salud mental
La especialista señaló que la obesidad no responde únicamente a la falta de voluntad, sino a una combinación de factores genéticos, ambientales y sociales, además de la influencia del entorno, la publicidad y el uso intensivo de tecnologías digitales.
Explicó que el cerebro juega un papel central en la regulación del apetito y la saciedad, mediante circuitos que integran señales metabólicas, emocionales y de recompensa, los cuales pueden alterarse por estrés, ansiedad y exposición constante a alimentos altamente calóricos.
Durante una conferencia en el ciclo de seminarios Retos Actuales de las Enfermedades Infecciosas, la investigadora destacó que la alimentación también está influida por procesos emocionales y conductuales, por lo que el tratamiento de la obesidad debe considerar la salud mental como un componente clave.
Investigación y prevención
Asimismo, subrayó la importancia de fortalecer la investigación biomédica y promover hábitos saludables desde una perspectiva integral, con el fin de mejorar las estrategias de prevención y tratamiento de esta enfermedad que se asocia con padecimientos como diabetes, enfermedades cardiovasculares, depresión y ansiedad.
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