Hidalgo celebra con flores, memoria, música y tradición
Hidalgo se pinta de naranja, morado y los colores de la tradición durante las celebraciones del Día de Muertos, que reúnen desde la tradicional Calaverita en Pachuca hasta las expresiones comunitarias del Xantolo en la Huasteca.
En la capital hidalguense, el Ayuntamiento de Pachuca implementará un operativo vial con motivo del tradicional recorrido “Pide tu Calaverita”, una de las actividades que forman parte de las celebraciones de esta temporada.
La cita será en el Parque Libertad de Expresión, conocido como Parque de la Familia, desde donde partirá el recorrido programado por el Complejo Revolución y las calles Jaime Nunó, Adrián Guerrero, Revolución, Allende y Matamoros, para concluir en la Plaza Independencia, frente al Reloj Monumental.
La tradición del Xantolo mantiene viva la memoria
Mientras Pachuca vive la tradicional Calaverita, en la Huasteca hidalguense el Xantolo reúne flores, música y recuerdos en una celebración que mantiene vivo el vínculo de las familias con sus ancestros.
No es sólo una fiesta, sino un reencuentro simbólico con quienes ya partieron. Altares, ofrendas y distintas expresiones comunitarias forman parte de una tradición que durante estos días transforma pueblos y hogares de la región.
Este año, el Gobierno de Hidalgo también busca rendir homenaje a las manos que cultivan y cuidan durante meses el cempasúchil, la flor que llega en esta temporada para llenar de naranja los altares dedicados a los difuntos.
Bajo la pregunta “¿Quién pinta a Hidalgo?”, el reconocimiento se dirige a quienes hacen posible que la flor de cempasúchil forme parte de uno de los símbolos más visibles de las celebraciones. Sin quienes cultivan esta flor, difícilmente podría entenderse la imagen que cada año acompaña al Xantolo y al Día de Muertos.

Catrinas monumentales y altares comunitarios
Las celebraciones también se extienden a otros municipios. En Zapotlán de Juárez, las catrinas monumentales se han convertido en uno de los atractivos de la temporada, junto con espacios decorados para recordar a los seres queridos y preservar las tradiciones.
Catrinas gigantes, una ofrenda monumental, pan y otros elementos tradicionales forman parte de una experiencia que combina la memoria con la celebración y que también ofrece a visitantes y familias un espacio para conservar el recuerdo de estas fechas.
En los panteones, la tradición adquiere otra dimensión. En San Pedro Huaquilpan, las actividades comunitarias incluyen altares, tamales, copal y veladoras para recordar a quienes, como dice la tradición popular, se adelantaron en el camino.
La participación de los barrios y las comunidades permite que estas celebraciones mantengan un carácter colectivo, donde la memoria no queda reducida al ámbito familiar, sino que se comparte entre vecinos como una expresión de identidad y pertenencia.
El cempasúchil, otro protagonista del Día de Muertos en Hidalgo
En Villa de Tezontepec, uno de los elementos que destaca durante esta temporada es el majestuoso arco elaborado con flores de cempasúchil y colocado con el apoyo de la ciudadanía.
La participación comunitaria vuelve a ser el hilo que conecta las distintas expresiones del Día de Muertos en Hidalgo: desde quienes salen a pedir su Calaverita en Pachuca hasta las familias que participan en los rituales del Xantolo, preparan altares o adornan los espacios públicos.
Hidalgo vive así el Día de Muertos como una celebración múltiple: con música y flores en la Huasteca, recorridos tradicionales en Pachuca, catrinas monumentales en Zapotlán de Juárez y expresiones comunitarias que mantienen encendida la memoria en distintos municipios del estado.
También puede interesarte:
Kuirisi-atakua: la cacería del pato que resiste en la Noche de Muertos



